¿Ganó EPA el pulso al CSU?


Primero, deseo expresar mi más profunda consternación a la familia Marroquí­n Godoy, por el sensible fallecimiento de su padre, Oscar Marroquí­n Rojas, acaecido el dí­a jueves, pero sobre todo mi sosiego por ser continuadores de su extraordinaria y laudable labor, destacada aquí­ en el Diario La Hora.

Luis Fernando Arévalo Argueta
usacconsultapopular@gmail.com

Después de más de 50 dí­as que el campus central de la Usac permaneció cerrado a causa del bloqueo por parte del grupo Estudiantes Por la Autonomí­a (EPA), hecho desencadenado principalmente por el despojo del derecho de las y los estudiantes de participar en la elección de vocales I y II de las juntas directivas facultativas, éste fue entregado por el colectivo referido a las autoridades el dí­a de ayer.

Anterior a esto fue firmado un acuerdo entre el Consejo Superior Universitario y EPA, en el que quedaron plasmadas las peticiones estudiantiles y la metodologí­a en que se enmarcarán las acciones de ambos entes, para la solución definitiva de las representaciones de los sectores universitarios en las referidas juntas directivas, el tema presupuestario, entre otros.

En algunos grupos ha dado por pensar que las acciones realizadas por EPA, en el marco de la restitución de los derechos de los estudiantes simplemente fracasaron. Es decir, a criterio de varios estudiantes y también profesores la suspensión de actividades careció de fruto alguno que beneficie a la comunidad universitaria.

También están aquellos que creen que hubo una luna de miel entre los dos entes enfrentados y que es a raí­z de eso que las actividades se restablecieron.

Pero tomar a la ligera el desenlace de la coyuntura a la que dio lugar el bloqueo del campus puede ser un tanto irresponsable, debido en gran medida a que no es cualquier cosa que la sede central de la universidad estatal permanezca sin actividad por casi dos meses y, que además, ese tiempo transcurrió entre señalamientos que tampoco se pueden desestimar.

La Usac es punto de convergencia de intereses que, por las atribuciones constitucionales que tiene y por la cantidad de recursos que maneja, luchan entre sí­ por alcanzar las esferas internas de poder y de esa cuenta incidir en la vida nacional para beneficio propio o simplemente pecar de omisión en cuanto a tratar de resolver la problemática de Guatemala se trata.

Es por ello que debe aclararse el panorama y así­ intentar comprender el ambiente que de ahora en adelante se vivirá en la San Carlos, pues el objetivo, además de recuperar tiempo discurrido, debe ser la participación plena de todos los sectores universitarios en el Congreso de Reforma Universitaria, para lo cual deben estar más lúcidas que nunca las ideas, compromisos y misión de la Usac hacia su estudiantado y su pueblo, sin dejar margen de maniobra a cuerpos corruptos enquistados todaví­a en ella.

Es ahora que se verá la verdadera capacidad de diálogo de autoridades y estudiantes, pues presentar una iniciativa de ley consensuada primero a lo interno de la Usac es el reto que hoy convoca a la comunidad universitaria.

No se trata de quién ganó y quién dio su brazo a torcer, más bien se trata de entrar en sintoní­a con el contexto nacional del tiempo en que vivimos.