Los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del Grupo de Siete países más industrializados (G7) se reúnen hoy en Washington para estudiar medidas colectivas ante la peor crisis financiera en décadas.
El consenso sobre la necesidad de medidas drásticas y colectivas se acentuaba en las principales capitales mundiales a medida que se confirmaba que la crisis está propagándose al sector empresarial.
Gigantes como las automovilísticas estadounidenses General Motors o Ford corren el riesgo de quedarse descapitalizadas de continuar el desplome de sus acciones en la bolsa, tras caídas respectivamente del 31% (hasta 4,76 dólares la acción) o 21% (hasta 2,08 dólares).
La reunión del G7 está prevista a partir de las 14H00 en Washington (18H00 GMT), al margen de la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).
«Necesitamos reglas mundiales para los mercados», declaró el ministro alemán de Finanzas, Peter Steinbruck, poco después de su llegada a la capital estadounidense.
«Hay que parar de tomar soluciones caso por caso» ante la crisis financiera mundial, añadió.
«Hacer esto sobre una base coordinada va a ser la única manera de reaccionar a la situación», señaló por su lado la ministra francesa, Christine Lagarde, antes de precisar que haría falta una base «coordinada de más de siete» países.
Tras su reunión del viernes, los ministros del G7 se reunirán este mismo sábado con los países emergentes dentro de un marco más ampliado, el denominado G20, que incluye a India, China, Rusia, y a tres países latinoamericanos: Argentina, Brasil y México.
Esa reunión toma carácteres históricos ante la dimensión de la crisis. Se trata de la primera vez que el G7 consulta a los países emergentes a causa de una crisis que se inició en los países ricos.
Los ministros alemán y francés del G7 expresaron en voz alta un temor creciente en Europa: que las medidas que cada país está tomando a nivel nacional para proteger los ahorros de sus ciudadanos provoquen una especie de «competencia» especulativa que se traslade a los mercados.
«Es necesario un enfoque europeo más firme porque, en caso contrario, corremos el riesgo de que se tomen decisiones en un país que tendrán incidencias negativas en los otros», señaló un alto responsabe en Bruselas.
La UE tiene prevista una cumbre el próximo jueves en Bruselas.
En Estados Unidos, el gobierno de Bush está estudiando la posibilidad de entrar en el capital de ciertos bancos, lo que equivale a una nacionalización parcial, para sofocar el riesgo de un pánico descontrolado.
«Emplearemos todas las herramientas que se nos han dado (con el plan de rescate financiero) para una mayor eficiencia, incluyendo la capitalización de instituciones financieras de todos los tamaños», declaró el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson.
Ello acercaría a Estados Unidos a la posición del gobierno laborista británico, que el miércoles anunció un plan de rescate financero que prevé inyectar 200.000 millones de libras (260.000 millones de euros) al sistema bancario y recapitalizar ocho grandes bancos con 50.000 millones de libras (65.000 millones de euros).