El grupo G-7 de países más industrializados del mundo, reunido en Essen (oeste de Alemania), dio hoy su total apoyo a la reanudación de la ronda de Doha para la liberalización del comercio internacional y alertó del peligro del proteccionismo.
«Seguimos comprometidos contra el sentimiento de proteccionismo y apoyamos plenamente la reanudación de la ronda de Doha», que se suspendió en julio, manifestaron en un comunicado los ministros de Finanzas de Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Japón.
A finales de enero, los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) expresaron en Davos (Suiza) su voluntad de retomar en los próximos meses las tratativas, que comenzaron en 2001 en Doha, la capital de Qatar.
En el encuentro del G-7 de este viernes y sábado «quedó claro que hay que aprovechar esta oportunidad en las próximas semanas o meses», declaró el ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrí¼ck, en conferencia de prensa al término del encuentro, en referencia al respaldo que están manifestando muchos países de la OMC en las últimas semanas.
En Essen, los ministros dieron «una clara señal de que la ronda de Doha debe concluir con éxito». «Intentaremos presionar a los gobiernos para que avancen» en ese sentido, añadió el responsable alemán.
Aseguraron que un acuerdo «mejorará el crecimiento mundial y contribuirá a reducir la pobreza», y se comprometieron a facilitar una «ayuda al comercio para que los países en vías de desarrollo se beneficien plenamente» de esta apertura, según el comunicado final.
La canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país preside actualmente los grupos G-7 y G-8 y la Unión Europea (UE), también se pronunció en contra del proteccionismo y a favor de la liberalización comercial en su intervención en Davos hace dos semanas.
Los miembros del G-7 hablaron de la ronda de Doha durante la cena del viernes, a la que invitaron a sus pares de Brasil, México, China, India, Sudáfrica y Rusia, y en la que todos expresaron su «interés en reanudar las negociaciones cuanto antes, dentro de unos meses», según el ministro alemán.
«La alternativa serían acuerdos comerciales bilaterales, que serían menos beneficiosos y menos transparentes», advirtió.
Incluso el ministro francés de Economía y Finanzas, Thierry Breton, se declaró a favor de reanudar la ronda de Doha. «Se ofrece una nueva oportunidad, la tenemos que aprovechar», aseguró.
Francia es uno de los miembros de la Unión Europea (UE) más reacios a que el Viejo continente rebaje los aranceles a los productos agrícolas de los países en desarrollo, una de las condiciones indispensables para que se llegue a un acuerdo en la ronda de Doha.
Brasil, uno de los actores más influyentes de las tratativas, espera que éstas se reanuden a finales de marzo.