G-20 lanzará plan para crecimiento global


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Los líderes de las principales economías del mundo se mostrarán el martes unidos detrás de los esfuerzos para impulsar el crecimiento y la creación de empleos a fin de reparar la frágil economía mundial, que enfrenta las turbulencias provocadas por los temores sobre la crisis financiera europea, según un borrador de la declaración que se publicará al final del encuentro anual del Grupo de los 20.

Por MICHAEL WEISSENSTEIN y EDUARDO CASTILLO LOS CABOS / Agencia AP

Es incierto, sin embargo, si las palabras tranquilizadoras calmarán a los mercados, cuyo duro juicio sobre la respuesta oficial a la crisis parece estar empujando a Europa a una catástrofe más profunda cada día. Ayer, menos de 12 horas después de unas elecciones griegas que sofocaron el temor de que el país helénico podría emprender una devastadora salida del euro, los temores sobre España llevaron los costos de endeudamiento para esa enorme economía peligrosamente cerca del nivel en el que necesitaría un rescate internacional.

La declaración de los líderes del G-20 incluye un lenguaje que parece destinado a aliviar la crisis española, al asegurar a los inversionistas que el Tesoro de España no va a terminar comiéndose los costos del rescate de hasta 100 mil millones de euros para los bancos españoles anunciados este mes. Los temores de que la responsabilidad de pagar el rescate terminará por recaer en el gobierno ayudó a llevar los costos crediticios para España por encima del nivel peligrosamente alto del 7%.

«Miembros de la zona euro del G-20 tomarán todas las medidas de política necesarias para salvaguardar la integridad y estabilidad de la zona… y romper el ciclo de retroalimentación entre los soberanos y los bancos», dice la declaración.

También pone al G-20 del lado de los que han estado abogando por enfocarse en la creación de empleo, inclusive a través del gasto público, en lugar de recortes presupuestarios y medidas de austeridad impulsados sobre todo por la canciller alemana Angela Merkel.

Y señala a China y Arabia Saudí por compromisos específicos con el bienestar de la economía mundial. Elogia la promesa saudí de evitar que los precios del petróleo suban demasiado al controlar la producción de sus enormes reservas, y alaba a China por la promesa de abandonar las políticas que mantienen su moneda artificialmente baja, lo que da a las exportaciones chinas una ventaja de precio en los mercados mundiales.

«Damos la bienvenida a la disposición de Arabia Saudí de movilizar, cuando sea necesario, la capacidad libre existente para garantizar el suministro adecuado», dice la declaración. «También damos la bienvenida al compromiso de China para permitir que las fuerzas del mercado desempeñen un papel más importante para determinar los movimientos» de la moneda china.

Alemania considera que ha asumido injustamente la carga por sus grandes contribuciones a los rescates internacionales para países europeos económicamente más débiles que gastaron en exceso durante años y, a cambio, ha venido insistiendo en recortes abruptos de parte de los receptores de ayuda como Grecia.

Estos recortes han dado lugar a dificultades económicas dramáticas para los votantes en Grecia y otros países. Un número creciente de países europeos han abogado por gasto y crecimiento, no por austeridad, y la declaración del G-20 parece ubicar al grupo de las mayores economías del mundo en ese campo.

«Estamos unidos en nuestra determinación de promover el crecimiento y el empleo», señala el borrador, que declara que los líderes anunciarán un Plan de Acción coordinado de Crecimiento y Empleo en Los Cabos para alcanzar esas metas, aunque el proyecto no ofrece detalles del plan.

«El crecimiento fuerte, sostenible y equilibrado sigue siendo la principal prioridad del G-20, ya que conduce a una mayor creación de empleo y aumenta el bienestar de las personas en todo el mundo», dice la declaración.

El borrador apoya específicamente un mayor gasto público como respuesta al empeoramiento de la economía mundial, al asegurar que los países con los recursos «están dispuestos» a tomar medidas fiscales.

El plan dice que el gobierno de Barack Obama se comprometió a evitar fuertes aumentos de impuestos y recortes de gasto del gobierno para el final del año, como estaba previsto en la legislación vigente, para evitar enviar al país a otra recesión.

Mientras los funcionarios del G-20 discutían sobre cambios de última hora en la redacción de la declaración, los líderes europeos en la cumbre intentaban tranquilizar ayer al mundo y asegurarle que estaban en camino de solucionar la crisis económica del continente.

Un rescate para la economía española, valorada en 1,10 billones de euros (1,39 billones de dólares), probablemente superaría la capacidad mundial actual para rescatarla, incluso después de que el Fondo Monetario Internacional anunció la noche del lunes que una ronda de contribuciones habían incrementado su capacidad de préstamo a 456 mil millones de dólares, lo que supera la ronda de compromisos de abril.

La delegación española en la cumbre en Los Cabos lamentó el aumento en los costos de financiamiento de su país y opinó que la reacción del mercado no correspondía a la realidad de la fortaleza de la economía de España.

El Fondo Monetario Internacional dijo en un informe el lunes que era poco probable que Europa superara sus problemas de presupuesto sin un mayor foco en políticas que promuevan el crecimiento. Los gobiernos europeos deben hacer más fácil contratar y despedir trabajadores, simplificar las regulaciones del gobierno de la economía, y facilitar a los trabajadores a trasladarse a otros países europeos por razones laborales, dijo el fondo, reformas que podrían estimular el crecimiento en la región un 4,5% en los próximos cinco años.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, y el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, exhortaron a los mercados a enfocarse en una cumbre europea que se realizará a finales de junio y que según ellos ayudará al continente a avanzar hacia una integración política y económica más profunda para apuntalar su moneda única. La falta de normas comunes entre los países de la zona euro es visto como la causa principal de la actual crisis. En la cumbre de la Unión Europea se avanzaría en reglas bancarias comunes para los países miembros, dijeron Barroso y Van Rompuy, aunque alertaron, algunas veces en tonos defensivos, que no habrá resultados en el corto plazo.

«Puedo asegurarles que aun si en junio no tomamos decisiones definitivas, el camino es muy claro para todos», indicó Van Rompuy. «En este caso, el ritmo es menos importante que la decisión que tomemos».

Barroso tuvo un tono más agresivo al señalar que «la crisis se originó en Norteamérica» con el colapso de los productos financieros relacionados con los bienes raíces y arremetió sutilmente contra China y otros países no democráticos en la cumbre.

«No todos los integrantes de la cumbre del G-20 son democracias, pero nosotros somos democracias y tomamos decisiones democráticamente. Esto significa tomar más tiempo», indicó. «Francamente no vinimos aquí a recibir lecciones en términos de democracia o sobre cómo manejar la economía, porque la Unión Europea es un modelo del que estamos muy orgullosos».

El presidente estadounidense Barack Obama se reunió con varios líderes europeos, incluyendo a Merkel.

Incluso las buenas noticias sobre Grecia se vieron ensombrecidas por el desacuerdo persistente sobre los términos del plan de rescate internacional del país, que requiere recortes severos en el gasto, a los que muchos en Grecia culpan por las dificultades que sufren los ciudadanos comunes.

Los partidos que Europa espera formarán el próximo gobierno griego están comprometidos con el rescate, pero quieren renegociar algunos de los términos más estrictos.

En cualquier caso, Merkel indicó que no será fácil encontrar espacio para negociar, e insistió en que Grecia debe mantener su posición en las negociaciones y «tenemos que contar con que Grecia se apegue a sus compromisos».

GRECIA
Rescate será renegociado

Un funcionario de la Unión Europea dijo hoy que las condiciones del rescate griego serán renegociadas porque el viejo acuerdo se ha vuelto una «ilusión» al agravarse la situación económica.

Agregó que el objetivo del acuerdo será reducir el monto total de la deuda griega y reformar su economía para volverla competitiva. Empero, los medios para lograrlo serán objeto de discusión. El funcionario indicó hoy que la renegociación forma parte del proceso normal de valorar el programa de cualquier país que recibe ayuda internacional.

El funcionario hizo estas declaraciones mientras se desarrolla un intenso debate sobre las concesiones que recibirá Grecia. Uno de los temas principales en la segunda ronda electoral del domingo fue la cuantía de la ayuda que el país heleno pueda pedir a la eurozona.

Una victoria estrecha de Nueva Democracia significó que el país deberá respetar sus medidas de austeridad en su plan de rescate de 240 mil millones de euros (300 mil millones de dólares) y evitar una salida caótica del euro en muy poco tiempo, -acontecimientos que muchos temen desestabilizaría Europa y el mundo-.

Empero, las noticias de los resultados de los comicios no han dado a Europa el espacio necesario que necesita para solucionar sus problemas.

La economía de Grecia sigue estando en una posición muy vulnerable. El país atraviesa su quinto año de recesión y podría llegar a tal punto en las que el abandono del euro y el impago sean inevitables. Intenta renegociar parte de sus medidas de austeridad y condiciones de un fondo de rescate de 240 mil millones de euros algo a lo que se oponen Alemania y otros países europeos.

Las declaraciones del funcionario ponen de relieve el intenso debate sobre los cambios otorgados a Grecia para lograr los objetivos alcanzados cuando recibió el dinero prestado.

El funcionario, que habló a condición del anonimato, dijo que los objetivos del acuerdo no cambiarán: Intentarán reducir la deuda griega a un nivel sustancialmente inferior y reformar su economía para hacerla más competitiva.

Mientras tanto, España e Italia han visto aumentar el interés que deben pagar por sus bonos y obligaciones, el aumento en las finanzas gubernamentales y manteniendo la posibilidad de otro enorme rescate.

Los ministros de Hacienda de los 17 países de la eurozona se reunieron el pasado jueves en Luxemburgo para analizar sus problemas, que amenazan la crisis económica de la región. Europa es un elemento sustancial con el resto del mundo y si cae en una profunda recesión, debido al impago total griego y un gran rescate de España, los pedidos en cartera de Estados Unidos y China comenzarán a bajar.