Fukuda busca apoyo


En busca de apoyo. Yasuo Fukuda, presidente del Partido Demócrata Liberal de Japón, espera conseguir el apoyo de la población para ser el nuevo primer ministro japonés. (AFP / La Hora)

Yasuo Fukuda, el próximo primer ministro de Japón, apeló hoy a otras personalidades moderadas para dirigir la derecha en el poder y romper con la herencia ideológica de sus predecesores, Shinzo Abe y Junichiro Koizumi.


«He elegido a las personas adecuadas teniendo en cuenta la situación polí­tica actual», declaró Fukuda al terminar una reunión de las instancias dirigentes del Partido Liberal Demócrata (PLD), que gobierna Japón desde hace 50 años.

Fukuda, de 71 años, encargó al ex ministro de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, un centrista liberal, la tarea de definir el programa polí­tico del PLD, un puesto estratégico.

Al igual que el futuro primer ministro, Tanigaki tiene una reputación de «paloma» en polí­tica exterior y desea relaciones cordiales con Asia.

Es partidario de reformas estructurales y de un aumento del IVA –un tema polémico– para combatir al creciente déficit público.

«Hay que continuar las reformas, pero al mismo tiempo hay que tomar medidas para los que tienen la sensación de haber sido relegados», declaró Tanigaki.

Por otra parte, Fukuda eligió al ministro de Educación Bunmei Ibuki para el puesto de secretario general del PLD, el número dos del partido, en lugar del nacionalista Taro Aso.

Aso, de 67 años, uno de los dirigentes del ala derecha del PLD, se habí­a presentado contra Fukuda a la presidencia del partido.

El PLD necesita salir de la tormenta desencadenada por su derrota en las elecciones senatoriales de fines de julio, y la repentina renuncia de Shinzo Abe, el 12 de setiembre pasado.

Fukuda fue designado oficialmente el domingo por los parlamentarios y los delegados regionales del PLD para suceder a Abe, quien «desertó» de su puesto después de reiterados estándalos y errores.

El primer ministro, quien sigue hospitalizado por problemas gástricos vinculados al estrés, presentó el lunes excusas públicas a los japoneses por haber provocado un vací­o de poder.

«Lamento no haber podido responder a las expectativas de la población», afirmó con voz lenta y frágil, flanqueado de dos médicos con túnicas blancas.

Su sucesor será investido el martes por la Dieta (parlamento) y formará gobierno poco después.

Abe llegó triunfalmente al poder hace un año para dar vuelta la página de la posguerra y construir «una hermosa nación», en nombre de una ideologí­a abiertamente patriótica y reaccionaria, supuestamente destinada a devolver su orgullo a los nipones.

El populista Koizumi gobernó autoritariamente entre 2001 y 2006, imponiendo sus reformas liberales, a veces en abierta contradicción con la vieja guardia del PLD.

Según los editorialistas, la llegada al poder de Fukuda, un jerarca pragmático y moderado, anuncia un cambio de rumbo polí­tico hacia el centro y una ruptura con «la era Abe-Koizumi».