Fuerzas estatales matan a 23 insurgentes cerca de Damasco


inter28_1

Fuerzas gubernamentales asaltaron hoy un poblado insurgente en las afueras de Damasco tras días de intensos combates y mataron a 23 rebeldes, según un grupo activista y un vocero de la insurgencia.

Por HAMZA HENDAWI BEIRUT / Agencia AP

En Alepo, una periodista de la televisión japonesa fue muerta ayer cuando realizaba una cobertura en la segunda ciudad más importante de Siria. Es la primera corresponsal extranjera que muere en esa ciudad desde que hace un mes comenzaron allí los combates entre los insurgentes y las fuerzas gubernamentales.

En el vecino Líbano, donde la guerra civil de Siria se ha extendido junto a la frontera, los funcionarios de seguridad dijeron que los enfrentamientos entre los partidarios y los detractores del presidente Bashar Assad dejaron dos muertos y 45 heridos. El ejército informó que nueve soldados libaneses perdieron la vida.

Las fuerzas de Assad han tenido muchos problemas para acabar con el movimiento insurgente —que comenzó hace 17 meses— en las grandes ciudades, indicio de que el régimen tiene menor control del país.

Los activistas de los Comités Locales de Coordinación y un vocero insurgente dijeron que las fuerzas gubernamentales entraron en el poblado de Moadamiye al amanecer en cuatro frentes. El vocero insurgente, que pidió ser identificado solamente por su primer nombre, Ahmed, agregó que tres hombres jóvenes fueron ejecutados poco después de caer en manos del gobierno.

La información no pudo ser confirmada en forma independiente.

Moadamiye, al oeste de Damasco, ha sido asediada desde hace más de dos semanas. Su captura ocurrió tras días de intensos combates y cañoneos de las fuerzas sirias.

El Ministerio de Relaciones Exteriores japonés confirmó durante la noche que la periodista nipona Mika Yamamoto fue muerta en Alepo. Trabajaba para The Japan Press, una agencia independiente de televisión especializada en conflictos bélicos.

El vocero de la cancillería Masaru Sato dijo que la periodista de 45 años fue baleada cuando viajaba con un colega con los insurgentes del Ejército Libre de Siria, que intentan derrocar al régimen de Assad.

OBAMA

Estados Unidos podría reconsiderar su negativa a involucrarse militarmente en la guerra civil en Siria si el beligerante régimen del presidente Bashar Assad despliega o utiliza armas químicas o biológicas, declaró el lunes Barack Obama.

El presidente estadounidense indicó que esta acción es el «límite» para Estados Unidos.

En conferencia con reporteros desde la Casa Blanca, Obama indicó que el uso de tales armas de destrucción masiva extenderían considerablemente el conflicto que comenzó hace año y medio y ha dejado unas 20.000 personas muertas, de acuerdo con activistas. Siria posee un extenso arsenal de armas químicas y biológicas, y ha amenazado con utilizarlas si el país recibe un ataque extranjero.

«Ese es un tema que no sólo concierne a Siria. Concierne a nuestros aliados cercanos en la región, incluyendo a Israel. Nos ocupa a nosotros», declaró Obama, quien además reconoció la posibilidad de que grupos extremistas puedan conseguir este tipo de armas. «No podemos tener una situación donde las armas químicas o biológicas caigan en manos de la gente equivocada».

El presidente destacó que no ha ordenado todavía la intervención armada estadounidense, pero agregó que «hemos comunicado claramente a cada participante en la región que existe un límite para nosotros y que habrá enormes consecuencias si comenzamos a ver movimiento en el frente de las armas químicas o el uso de éstas. Esto podría cambiar mis cálculos significativamente».

Siria reconoció por primera vez en julio que tiene el que podría ser uno de los arsenales de armas químicas y biológicas más grandes del mundo.

En dos días, la principal diplomática de Washington para Medio Oriente, Beth Jones, encabezará a una delegación en Turquía para plantear estrategias para los peores escenarios en Siria.