Copenhague vivía hoy bajo un fuerte despliegue de las fuerzas de seguridad, antes de la manifestación convocada para este sábado por 500 ONG»s de todo el mundo para exponer sus reclamos ante la Conferencia de la ONU sobre el Clima que se realiza en la capital danesa.
La policía incrementó los controles de seguridad en las fronteras terrestres y marítimas de Dinamarca, para impedir que los alborotadores entraran al país.
«Hace algunos días volvimos a colocar controles en las fronteras y obligaremos a regresar a las personas sospechosas de venir a Copenhague con el único objetivo de perturbar la paz», declaró a la AFP el portavoz de la policía, Flemming Steen Munch.
Grupos violentos de izquierda ya amenazaron a través de sus sitios internet con invadir la ciudad para protestar contra las negociaciones sobre el clima, que según ellos no toman en cuenta la preocupación de los países pobres, los más amenazados por el calentamiento global.
La policía advirtió a los potenciales agitadores que responderá «enérgicamente» a los actos de violencia.
Se espera que la manifestación atraiga entre 40.000 y 80.000 personas, según las diversas estimaciones de la policía y los organizadores.
La marcha de protesta de 6 km, convocada por 515 organizaciones de 67 países, partirá del Castillo de Christiansborg, sede del Parlamento, atravesando el centro de la capital para terminar en el Centro Bella, donde se lleva a cabo la conferencia sobre el clima.
«Tenemos la esperanza y el objetivo de que esta manifestación sea una fiesta pacífica, sin caos», afirmó Munch. «Pero sabemos por experiencia que algunos elementos destructivos se infiltrarán en la manifestación», agregó.
«Estamos preparados para hacer frente a todas las situaciones, y no permitiremos que los alborotadores dominen», advirtió.
La policía informó a los propietarios de comercios y los habitantes que se encuentran sobre la ruta de esta manifestación que esta podría volverse violenta.
Se espera la llegada de autobuses y trenes cargados con manifestantes procedentes de otras ciudades europeas, incluyendo Berlín, Kiehl, Bremen, Londres, Leeds, Amsterdam y Milán.
«Algunos suecos ya fueron rechazados en la frontera debido a que tenían una historia de vandalismo en Suecia. También llevaban bombas de pintura en su equipaje», explicó.
Este viernes, 35 simpatizantes del movimiento «Our Climate – Not Your Business» fueron detenidos el viernes en Copenhague por sospechas de que «iban a cometer actos ilegales», indicó a la AFP la policía.
Los ecologistas detenidos fueron llevados a un centro especial habilitado en un antiguo depósito de cerveza cerca de la ciudad, donde pueden permanecer retenidos hasta 12 horas.
Otras cinco personas fueron detenidas por «diversos delitos», dijo el portavoz de la policía, Rasmus Bernt Skovgaard.
Unos 250 jóvenes, convocados por el movimiento «Our Climate», ya manifestaron en el centro de la capital danesa, patrullada por numerosos efectivos policiales, sobre todo en lugares estratégicos como la plaza de Kongens Nytorv, la plaza del Ayuntamiento y el parque de atracciones Tivoli.