Fueron tomados como delincuentes


Fiscales del MP inician las investigaciones del triple asesinato contra tres jóvenes. La hipótesis inicial suponí­a un ajuste de cuentas contra extorsionadores, pero hoy se sabe que las ví­ctimas eran voluntarios de una iglesia evangélica y que no se dedicaban a delinquir.

El pasado lunes se informó sobre el asesinato de tres presuntos extorsionistas en el kilómetro 38, carretera al Volcán de Pacaya; sin embargo, dí­as después se dijo que las ví­ctimas formaban parte de una asociación cristiana.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

Según analistas, estos casos confusos se originan por la ola de violencia que azota al paí­s, que orilla a que se emitan opiniones que no siempre son verí­dicas.

Según un comunicado de la Asociación Cristiana de Jóvenes de Guatemala (ACJ), los fallecidos fueron identificados como Eleázar Bernabé Hernández Rodas, de 22 años; Mario René Gámez Luna, de 23, y Juan Luis Navarro, de 19. Ellos trabajaban en pro de la niñez y juventud en Amatitlán.

Los fallecidos presentaban señales de violencia y el «tiro de gracia». De acuerdo con la asociación, fueron sacados de sus residencias con engaños, el domingo en la noche.

A decir de Mario Mérida, analista en seguridad, en la actualidad hay una enorme incapacidad por investigar con seriedad los sucesos que ocurren en Guatemala; a veces se parte de hipótesis que ni siquiera vienen de la Policí­a.

La gente, ante el temor de situaciones de inseguridad que no logra controlar, castiga a quien no debe, se excede porque piensa que esa teorí­a podrí­a ser una posibilidad, señaló Mérida.

Recientemente se denunció que algunos pandilleros se refugian en la fe cristiana, se infiltran tanto en iglesias católicas como evangélicas para asaltar a pastores y feligreses.

De acuerdo con Vitalino Similox, del Foro Ecuménico, los pastores deberí­an denunciar ante los entes de justicia estos casos anómalos; su papel deberí­a ser proactivo, innovador, serio y objetivo.

Similox dijo que estas situaciones se deben compartir con la opinión pública. Debido al incremento de denuncias de extorsión en las iglesias evangélicas, dicha asociación realizará un diplomado para las iglesias evangélicas y católicas, para enfrentar adecuadamente este tipo de problemas.

Según el dirigente del Foro Ecuménico, el reciente caso de los jóvenes fallecidos se pudo malinterpretar porque es muy común que se asesine a muchachos que aparentemente pertenecen a pandillas, sin embargo, puede que esta situación no fuera la de los occisos.

La limpieza social fue una práctica común en la gestión del ex director de la Policí­a Nacional Civil, Erwin Sperisen, quien se denominó evangélico e instó a esta iglesia para que se uniera a patrullar y realizara estas actividades. En la actualidad esto es común, pero algunas veces se confunde a quienes no tienen nada que ver con estos delitos, dijo Similox.

Pese a ello, el lí­der dijo que de igual forma no era justo asesinar a pandilleros o extorsionistas, porque todos «son hijos de Dios» y nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro, indicó.