Fuentes Mohr… como lo conoció la gente (II)


En 1974 Fuentes Mohr regresó del exilio en Costa Rica y con el apoyo del Frente Nacional de Oposición (FNO), integrado por los partidos Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG), Frente Unido de la Revolución (FUR), y Partido Revolucionario Auténtico (PRA), fue candidato a vicepresidente de la República. El aspirante a la presidencia era Efraí­n Rí­os Montt. Ganaron las elecciones. Un fraude impidió que el gobierno militar les entregara el poder. En el texto Guatemala, Memoria del Silencio, se proporciona el testimonio de un testigo directo, ex militante del PR, quien dice: «Nosotros mismos en el Frente Nacional de Oposición, entendimos que aun ganando la elección, no podrí­amos llegar al poder si no era con un candidato militar y de esa cuenta fue que se postuló al general Rí­os Montt, convencidos de que un militar tal vez podrí­a hacer valer su triunfo, pero un civil no lo podrí­a lograr».

Carlos Cáceres
ccaceresr@prodigy.net.mx

Fuentes Mohr fue diputado al Congreso de la República por el departamento de Quetzaltenango y la última etapa de su vida polí­tica estuvo dirigida a crear el Partido Socialista Democrático. Su constitución se logró el dí­a en que fue asesinado. Era la organización socialdemócrata para Guatemala, según las condiciones socioeconómicas y polí­ticas de su desarrollo. Fuentes Mohr no buscaba el impulso populista porque, de ser así­, les negarí­a a guatemaltecas y guatemaltecos la posibilidad de ampliar la capacidad productiva, de una adecuada polí­tica fiscal, y de las condiciones para garantizar a la ciudadaní­a el pleno goce de sus libertades. Para Fuentes Mohr era necesario fomentar el proceso de democracia y paz, así­ como anular cualquier signo de violencia, junto a una permanente actividad de los diferentes sectores de la sociedad guatemalteca para impulsar una cultura de los derechos humanos, aspecto que permitirí­a un mayor nivel de convivencia social en el paí­s. Considerando esta situación, la Declaración Universal de Derechos Humanos es adecuado referente por sus valores éticos que permiten construir una sociedad moderna cuya base es la solidaridad humana.

La revista Nueva Sociedad, editada en Venezuela (No. 40, 1979), se refirió a Fuentes Mohr exponiendo: «El dolor de su muerte es compartido por todos aquellos que, en América Latina, por defender la democracia como sistema de vida, sufren en carne propia la represión fascista o la amargura del exilio». Fuentes Mohr se planteó construir una Guatemala no para un grupo sino para todos los que nacieron en ella. Hombres como él no mueren: «tan sólo cierran sus ojos y se quedan velando». Esta expresión adquiere especial vigencia porque los impulsores del crimen en Guatemala no lograron detener su pensamiento en el exilio al que fue obligado en 1970 – después de permanecer en la cárcel-, ni cuando lo asesinaron el 25 de enero de 1979 «(…) por su excepcional inteligencia, por su prestigio y honestidad polí­tica e intelectual», destacó el Boletí­n Socialista.

El proceso de paz y respeto a los derechos humanos serán factores de especial importancia en la práctica de la socialdemocracia en Guatemala. Hombres y mujeres de Guatemala defienden sus derechos para vivir en libertad y promueven el diálogo y la negociación polí­tica para la solución de conflictos. Estos hechos permiten otorgarle un valor ético a la paz e impulsarla significa realizar esfuerzos para fortalecer principios como la equidad, justicia, democracia, y libertad, de igual manera, no existe naturaleza humana sin cultura y ésta se vincula al impulso y presencia de los derechos humanos como referentes de dignidad.