El gobierno mexicano anunció hoy que hace tres meses descubrió y frustró un plan para introducir ilegalmente a México a al-Saadi Gadafi, hijo del extinto líder libio Moamar Gadafi.
La vocera de la Presidencia de México, Alejandra Sota, informó que el plan se descubrió el 6 de septiembre y se puso en marcha una operación denominada «Huésped» que permitió detener a cuatro presuntos miembros de una red de tráfico de personas y falsificación de documentos.
El hijo de Gadafi junto a su familia iba a ser introducido a México con documentos falsos, según los informes.
El secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, informó a su vez que el plan consistía en darles identidades falsas que identificaría al hijo de Gadafi y a su familia como mexicanos.
La red también había armado un plan para adquirir propiedades que serían utilizadas como casas de seguridad.
Poiré dijo que la red era encabezada por una canadiense, identificada como Cynthia Vanier, quien fue detenida el 10 de noviembre en la ciudad de México.
Al día siguiente fueron capturados otros tres miembros del grupo, incluido un danés, un mexicano y una mexicana residente en Estados Unidos.
Los cuatro se encuentran bajo «arraigo», una figura por la que se somete a un presunto delincuente a detención provisional por al menos 40 días mientras se robustecen investigaciones criminales.
El hijo de Gadafi actualmente está bajo arresto domiciliario en el país africano de Niger.
Los funcionarios del gobierno aseguraron que la operación fue realizada exclusivamente a partir de inteligencia civil mexicana.
Poiré refirió que la red de tráfico tenía planeado hospedar a al-Saadi y su familia en Bahía de Banderas, una localidad del estado occidental de Nayarit, ubicado en el Pacífico mexicano.
«Las actividades de la organización criminal incluyeron la falsificación de documentos oficiales, la apertura de cuentas bancarias con documentación apócrifa, la compra de bienes inmuebles que tenía como uno de sus fines hospedar a la familia Gadafi en una casa ubicada en la zona de Bahía de Banderas», dijo.
Añadió que como parte del plan, los miembros de la red contrataron vuelos privados que utilizaron para trasladarse entre México, Estados Unidos, Canadá, Kosovo y otros países de Medio Oriente no especificados, con el propósito de «coordinar la ruta y preparar la logística del traslado del señor Gadafi a nuestro país».
Al-Saadi había huido a Niger en septiembre, luego de que la capital libia cayera ante las fuerzas rebeldes. Semanas después, Interpol emitió una orden de búsqueda con base en acusaciones de que se apropió indebidamente de propiedades e incurrió en «intimidación armada» cuando encabezó la Federación Libia de Fútbol.
El hijo de Gadafi también había sido comandante de las fuerzas especiales y es sujeto de sanciones de la Organización de Naciones Unidas por comandar unidades militares involucradas en la represión de manifestantes.
Al-Saadi había rechazado en octubre cualquier acusación de corrupción e intimidación.
Poiré dijo que la investigación de las autoridades mexicanas les ha arrojado que la canadiense Vanier era la líder de la red y responsable de las finanzas de la organización, además de que tenía presunto contacto directo con la familia Gadafi.