ífrica mira con reticencia Pacto para la Inmigración


Uno de los cientos de inmigrantes indocumentados provenientes de ífrica que intentan ingresar diariamente a Europa.

El Pacto Europeo sobre Inmigración, aprobado el lunes y que será firmado en octubre, comienza a despertar indignación en ífrica, a la que Senegal pidió que reaccione ante lo que algunos describen como «un muro» erigido por Europa contra los «desesperados» del sur.


Estas protestas contra el endurecimiento de la polí­tica europea tienen lugar después de un nuevo drama de la inmigración frente a la costa de Andalucí­a (sur de España), donde esta semana murieron al menos 15 clandestinos africanos, nueve de los cuales eran niños pequeños.

El Encuentro Africano para la Defensa de los Derechos Humanos (EADDH), una ONG con sede en Dakar, señaló hoy su «grave preocupación con respecto a las primeras medidas que inauguran la Presidencia francesa de la Unión Europea», asumida el 1 de julio.

Mientras Africa sufre el impacto del shock petrolero y la crisis alimentaria mundial, «la instauración de un pacto europeo sobre la inmigración y el asilo acentuará la vulnerabilidad y la criminalización de la inmigración y del derecho de asilo», agregó esta ONG.

Senegal, donde la emigración es una tradición antigua y donde el dinero enviado al paí­s por la diáspora es más importante que la ayuda pública recibida para el desarrollo, pidió ayer a Africa que organice la respuesta.

«Para la parte africana será urgente lograr una concertación y mostrar claramente su desacuerdo con los socios europeos», indicó el ministro senegalés de Relaciones Exteriores, Cheij Tidian Gadio, durante una reunión de expertos en Dakar.

«Africa, en respuesta, deberá preparar su proyecto de Pacto y quizás algún dí­a los dos Pactos inicien un diálogo para dirigirse hacia un Pacto concertado euro-africano sobre la migración», señaló.

El «Pacto Europeo sobre la Inmigración y el Asilo», presentado el lunes por Francia en Cannes durante una reunión de ministros del Interior de la Unión Europea, tiene la finalidad de organizar una inmigración elegida y poner fin a las regularizaciones masivas.

Además, «la directiva adoptada por el Parlamento Europeo el 18 de junio restringe aún más el derecho de inmigrar o de solicitar el asilo, dando toda la razón a quienes denuncian la intención de construir una fortaleza en Europa contra los invasores del hambre», denunció el EADDH.

«Para detener a la horda de desesperados que generalmente llegan del sur para tomar por asalto sus fronteras, Europa no encontró nada mejor que levantar un muro», afirmó por su parte el diario El Paí­s, de Burkina Faso.

«La época de los nuevos muros es un anacronismo en la era de la mundialización. No se puede hablar de aldea planetaria cuando, al mismo tiempo, se erigen barreras, incluso bajo la forma de legislaciones vinculantes», agregó dicho editorial.

«A menos que la mundialización, la globalización de la cual tanto se habla, sólo beneficie a los otros; y que, finalmente, la libertad de movimiento se haga mucho más en un sentido único, es decir, desde el Norte hacia el Sur», concluyó este diario.