«Frauenkirche Dresden» sí­mbolo de reconciliación


Grecia Aguilera

La ciudad de Dresde fue fundada por eslavos hacia el año de 1206. En el transcurso de su existencia ha resistido incendios, cañoneos y batallas campales. Pero nada puede compararse a los bombardeos que sufrió durante la Segunda Guerra Mundial. En la última fase de la guerra los aliados fortalecieron rápidamente su dominio en los diferentes puntos de combate para así­ avanzar y ocupar parte de Alemania; el plan culminó el 13 de febrero de 1945 con una serie de cinco terribles ataques aéreos sobre Dresde. Esta admirable ciudad que habí­a sido llamada «La Florencia del Elba» por su arquitectura barroca, por sus grandes museos, teatros y palacios, quedó totalmente destruida en 1945: los edificios fueron demolidos, arrasados, convertidos en ruinas. Dentro de esa montaña de escombros saqueados y quemados, permaneció indemne, alzado y envanecido, el muro exterior del coro hasta la altura de las molduras y parte de una de las esquinas en la zona noroeste de una iglesia luterana, la «Frauenkirche Dresden», que significa: Iglesia de Nuestra Amada Señora de Dresde. Luego de la destrucción del templo en la Segunda Guerra Mundial, las autoridades de la entonces República Democrática Alemana mantuvieron esas ruinas como un monumento para recordar la destrucción de la guerra y almacenaron muchas de las piedras que encontraron en los escombros. En sus inicios, la iglesia se comenzó a construir el 26 de agosto de 1726 bajo la supervisión del arquitecto alemán George Bí¤hr, quien se hizo famoso especialmente por el diseño del templo. En mayo de 1743 se culminó la construcción del edificio con la colocación de una cruz sobre la cúpula. En 1985 se comenzaron los planes para la reconstrucción de la «Frauenkirche», considerada de gran poder simbólico. El 12 de febrero de 1990 se hizo un llamado para la reconstrucción de la iglesia, el cual dio la vuelta al mundo, lo que hizo que en 1996 se comenzara dicha reconstrucción con fondos donados por las diferentes personas y entidades que atendieron el llamado. En este proceso un punto muy importante es que mediante un programa informático, diseñado especí­ficamente, se pudo seguir la pista de muchas de las piedras almacenadas, encontrando el lugar exacto o aproximado que ocuparon antes del bombardeo y que luego fueron reintegradas a la nueva construcción. De este modo se incorporaron a la fachada exterior más de 3 mil piedras originales. Así­ las huellas de la destrucción han quedado allí­ a propósito, como una verdadera insignia. La «Frauenkirche Dresden» es un monumento a la paz que se eleva desde las cenizas de la guerra. En la reconstrucción participaron personas de diferentes pueblos y nacionalidades; por ejemplo, un altar de piedra caliza fue realizado por la artista británica Anis Kapoor, de madre judí­a y padre hindú, y es el primer altar de una iglesia alemana que ha sido construido por una artista de ascendencia israelí­; la nueva cruz de ocho metros de altura fue elaborada por el artesano londinense Alan Smith, hijo de un piloto aviador inglés que participó en el bombardeo sobre Dresde. La bendición de la nueva iglesia reconstruida se realizó el 30 de octubre de 2005. Ese dí­a, de «monumento contra la guerra» pasó a obtener el tí­tulo de «sí­mbolo de la reconciliación». El magní­fico órgano de tubos que está instalado actualmente fue construido por Daniel Kern, organero de Estrasburgo. Posee 4,873 tubos, 67 registros y 4 teclados. El sobresaliente organista Samuel Kummer, quien junto a su esposa Irena Renata Budryte ha visitado la ciudad de Guatemala para tocar el majestuoso órgano Walcker de la Catedral metropolitana, es el actual maestro de capilla de «Frauenkirche Dresden». Frauenkirche se utiliza en diversos lugares de Alemania para referirse a templos sagrados. En conclusión, a Dios se le clama desde todos los santuarios, parajes y comarcas. Dios está aquí­ y en el universo infinito también.