Los ministros del Interior de la Unión Europea (UE) recibieron de manera favorable hoy en Cannes (sur) el «Pacto Europeo de Inmigración» lanzado por Francia para frenar los flujos migratorios y suavizados parcialmente a partir de exigencias de España.
«Estoy satisfecho, creo que ha quedado bien. Es importante que tengamos una política de inmigración común», dijo el ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, al llegar a la reunión organizada en la famosa estación balnearia de la rivera francesa.
«Es importante que el acuerdo venga avalado por Francia, por supuesto, que es la presidencia (de la UE), y por Alemania y por España», agregó, en referencia al texto que tenía previsto presentar por la tarde el ministro francés de Inmigración, Brice Hortefeux.
Francia debió negociar en forma previa con España varios puntos esenciales de la iniciativa, entre ellos el referido a las regularizaciones de clandestinos, que fue suavizado para admitir los casos por razones económicas, y la idea de un «contrato de integración», retirada de la última versión del documento.
«Nos sentimos muy cómodos habiendo conseguido que se reconozcan elementos de nuestra política de inmigración, nos sentimos muy cómodos pensando que las regularizaciones tienen que hacerse caso a caso y por razones no sólo humanitarias, sino también económicas», explicó Rubalcaba, quien dijo esperar que el pacto se apruebe «en septiembre».
El ministro griego Prokopis Pavlopoulos se manifestó confiado en que hoy mismo se llegue a un «acuerdo político» que permita la adopción del texto «durante la presidencia francesa» de la UE, que se inició el pasado 1 de julio y conclurá a fines de diciembre.
El texto, que instaura reglas comunes para los 27 países miembros de la UE en materia de asilo, da prioridad a la inmigración laboral, regula la inmigración familiar, refuerza los controles en las fronteras del bloque y facilita el regreso a sus países de origen a quienes hayan logrado entrar.
Si bien el proyecto está impregnado del concepto de inmigración «elegida» que defiende el presidente francés Nicolas Sarkozy, la UE es consciente de la polémica causada con América Latina por la reciente aprobación de su «Directiva Retorno» de expulsión de ilegales y por ello el tono elegido es de mesura.
«No veo muro alrededor de Europa. Hay seis millones de ilegales y es necesario luchar contra la inmigración ilegal y dirigir la migración legal», indicó el ministro alemán del Interior, Wolfgang Schí¤uble, cuyo país había sido uno de los más duros contra España por la regularización masiva decidida en 2005 por el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
Para el titular de la cartera de Justicia luxemburgués, Luc Frieden, «Europa debe decir por sí misma quién puede entrar» en su terrtorio, aunque también rechazó que el pacto signifique «construir un muro» en las fronteras del bloque.
«La inmigración no es una amenaza, pero hay que organizarla», subrayó de su lado el comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad, Jacques Barrot, también presente en Cannes.
1) INMIGRACIí“N LEGAL:
– «La inmigración legal debe resultar de una doble voluntad, la del migrante y la del país de recepción, con un objetivo de beneficio mutuo».
– «Se invita a los Estados miembros a aplicar (…) una política de inmigración profesional que tenga en cuenta las necesidades de su mercado de trabajo».
– «Se debe regular mejor la inmigración familiar».
– «Se invita a los Estados miembros a aplicar políticas ambiciosas para favorecer la integración armoniosa que reposen sobre el equilibrio de los derechos de los migrantes y sus deberes.(…) Estas políticas abarcarán medidas específicas para favorecer el aprendizaje de la lengua y el acceso al empleo, factores esenciales de integración».
2) INMIGRACIí“N ILEGAL:
– «Refuerzo de la cooperación de los Estados miembros con los países de origen y de tránsito para luchar contra la inmigración irregular».
– «Los extranjeros en situación irregular en el territorio de los Estados miembros deben abandonar ese territorio».
– «Limitar las regularizaciones al caso por caso (…), en el marco de las legislaciones nacionales, por motivos humanitarios o económicos».
– «Concluir, con los países con los cuales es necesario, acuerdos de readmisión».
– «Invitar a los Estados miembros a luchar con la firmeza más grande, a través de sanciones disuasivas y proporcionadas, contra las personas que explotan a los extranjeros en situación irregular (empleadores, …)».