Los sindicatos de Francia esperan este martes que más de dos millones de franceses salgan a la calle para rechazar una vez más la reforma del sistema de jubilación impulsada por el presidente Nicolas Sarkozy que prevé aumentar de 60 a 62 años la edad mínima legal para dejar de trabajar.


La jornada de protesta incluye una huelga en los transportes públicos, hospitales, correo, servicio audiovisual público y sector privado como bancos y empresas como la petrolera Total.
El cese de actividades perturbaba fuertemente el servicio ferroviario -con un 42% de huelguistas según la dirección-, aéreo -con un 25% de vuelos anulados- y urbano, como los subterráneos parisinos, que circulaban con menor frecuencia y estaba repletos en las horas punta.
El 73% de los franceses se declararon a favor de la jornada de protestas, pero para algunos, no parecía tan sencillo a la hora de desplazarse.
«Estoy harta de estos haraganes», se quejó Virginie, estudiante de 25 años, interrogada en una estación de trenes parisina. Otros, como Pauline, una empleada de 44 años, dijo «comprender las razones de la huelga» aunque tuvo que esperar 40 minutos para tomar el tren de cercanías.
Días después del inicio del ciclo lectivo, los docentes también adherían a la huelga, muchos de ellos desde el lunes, en protesta contra el recorte de decenas de miles de puestos de trabajo. En las escuelas primarias la tasa de huelguistas era superior al 30%, según entidades gremiales.
«Ya vemos que los trabajadores se están movilizado», afirmó a la radio privada RTL el secretario general del segundo sindicato francés, la CFDT, Francois Chereque.
Unas 200 manifestaciones están previstas en diversas ciudades francesas.
Francia, con más de 15 millones de jubilados, es uno de los países europeos donde la edad mínima para tener derecho a jubilarse es más baja, aunque eso sí, habiendo trabajado 40 años.
Esta jornada de protestas coincide con la presentación en la Asamblea Nacional (cámara de Diputados), del proyecto de reforma, uno de cuyos puntos claves es elevar de 60 a 62 años la edad mínima legal para acceder a la jubilación a partir de 2018.
El proyecto de reforma que defenderá en el hemiciclo a partir de las 15H00 locales (13H00 GMT) el ministro de Trabajo, Eric Woerth, involucrado desde hace tres meses en un escándalo fiscal, prevé elevar de 65 a 67 años la edad para cobrar una jubilación completa.
El gobierno de Sarkozy, para quien esta reforma es una «prioridad absoluta», cuenta con su adopción parlamentaria a fines de octubre, poniendo fin a una conquista emblemática en Francia desde la presidencia de Francois Mitterrand.
El ejecutivo francés justifica la reforma en la necesidad de salvar un sistema amenazado por el aumento de la esperanza de vida y las consecuencias de la crisis económica que triplicó el déficit del sistema de jubilaciones elevándolo en 2010 a 32.000 millones de euros (39.000 millones de dólares), según datos de un organismo independiente.
El opositor Partido Socialista no lo ve de la misma forma.
Su portavoz, Benoit Hamon, criticó la reforma porque «no es equilibrada» pues el déficit será financiado «en 92% por los trabajadores» y reclamó una política que disminuya el desempleo que alcanza el 10%.
Para el presidente del bloque parlamentario de la gobernante UMP (derecha), Jean Francois Copé, la reforma «es la única actitud posible».
Con una popularidad en torno al 30%, la más baja desde que llegó a la presidencia en 2007, Sarkozy enfrenta además críticas por su política migratoria y de seguridad: prevé retirar la ciudadanía a los naturalizados de origen extranjero que atenten contra un policía o gendarme y expulsar a los extranjeros en situaci
Con la reforma del sistema de jubilaciones vigente desde 1983 que a partir de este martes empezarán a debatir los diputados, y que prevé aumentar de 60 a 62 años la edad mínima legal para dejar de trabajar a partir de 2018, Francia se acerca a sus vecinos europeos.
No obstante, cualquier comparación debe tener en cuenta otros criterios como la edad mínima para cobrar una jubilación completa o los años de aportes exigidos, según datos del Consejo francés de Orientación sobre Jubilaciones.
FRANCIA:
– Edad mínima legal: 60 años desde 1983. El gobierno de Nicolas Sarkozy propone en su reforma elevarla a 62 años a partir de 2018 excepto para los trabajos difíciles.
– Edad de jubilación completa: para cobrar una jubilación al 100% es necesario tener 65 años o a partir de 60 (antes de la reforma), pero haber hecho aportes durante 40,5 años en 2010 (41 años a partir de 2012). La reforma prevé elevar la edad a 67 años.
ALEMANIA:
– La edad mínima para jubilarse es de 65 años, pero a los 63 y con 35 años de aportes se puede acceder a la jubilación. Con 45 años de aportes, la edad desaparece como condición. La jubilación completa se cobra con 65 años, aunque de aquí a 2029 el gobierno la elevará paulatinamente a 67 años.
ESPAí‘A:
– La edad mínima para jubilarse es 65 años pero el gobierno quiere elevarla a 67 años. Con 15 años de aportes se cobra el 50% de la jubilación. Para cobrar la jubilación completa hay que trabajar 35 años.
ITALIA:
– La edad mínima de jubilación era de 57 años en 2007. Será elevada progresivamente a 61 años con 36 años de aportes en 2013. A partir de 2012 la edad de jubilación de las trabajadoras estatales será elevada de 61 a 65 años. No existe el concepto de jubilación completa.
SUECIA:
– La edad mínima de la jubilación es a los 61 años. No existe el concepto de jubilación completa. La jubilación es proporcional a los derechos acumulados, en función de un coeficiente que aumenta con la edad.
ESTADOS UNIDOS:
– La edad mínima es de 62 años. Para cobrar una jubilación completa hay que tener 35 años de aportes y 66 años de edad, pero será elevada a 67 años de aquí a 2022.
JAPON:
– La edad mínima de jubilación es de 60 años. La jubilación plena era a los 60 años hasta 2001, pero ha sido elevada a 65 años para los hombres a partir de 2013 y para las mujeres a partir de 2018.
GRECIA:
– En mayo el gobierno adoptó una reforma que elevará de aquí a 2015 la edad de la jubilación de 60 a 65 años con incentivos para trabajar hasta los 67 años.