Fracasa supuesto boicot contra ley de comisiones postuladoras


Aní­bal Garcí­a, diputado independiente, revisaba su correo electrónico para buscar el supuesto mensaje apócrifo que cancelaba la sesión plenaria extraordinaria. FOTO LA HORA: GABRIEL HERRERA

En lo que más pareció una campaña de expectativa polí­tica o una broma de mal gusto, Roberto Alejos Cámbara, presidente del Congreso de Guatemala, anunció un boicot a la Ley de Comisiones de Postulación, el cual quedó sólo como un rumor.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

Roberto Alejos, presidente del Congreso, denunció sobre un supuesto boicot para evitar la aprobación de la Ley de Comisiones de Postulación. FOTO LA HORA: GABRIEL HERRERA

Declaraciones dramáticas del presidente del parlamento guatemalteco en las primeras horas del dí­a, advirtieron sobre la supuesta obstrucción a la sesión extraordinaria, a través de la supuesta emisión de correos electrónicos a los diputados, informándoles sobre la falsa cancelación de la sesión extraordinaria, hoy, que habí­a sido convocada exclusivamente para aprobar la Ley de Comisiones Postuladoras.

El presidente del Congreso de la República de Guatemala se anticipó a los acontecimientos, y dijo a periodistas que un diputado unionista y diez de la UNE habí­an recibido el famoso correo electrónico anónimo que anunciaba la cancelación de la sesión plenaria extraordinaria de hoy.

Se aseguró, además, que los diputados oficiales Moisés David Chuva de León y Alicia Dolores Beltrán López habí­an recibido el mensaje anónimo; sin embargo, al ser consultados, el primero respondió por ví­a telefónica que habí­a sido una broma entre él y el presidente Roberto Alejos cuando ingresó a la sede la bancada en la mañana.

Por su parte, la parlamentaria Beltrán López, del distrito de Retalhuleu, se extrañó por la pregunta de dicho correo, y negó que en algún momento ella hubiera recibido tal mensaje a través de la ví­a electrónica.

Alejos Cámbara reiteró que la sesión seguí­a abierta y comentó que se hicieron llamadas a cada diputado y jefes de bloque para desmentir la noticia virtual y que asistieran tal como fueron notificados por despacho y telegrama oficial con el tiempo que fija la ley.

«Cualquier persona que intente bloquear una sesión plenaria en un tema delicado, merecerí­a que se castigue y surge la necesidad de regular el mal uso de la tecnologí­a y sus servicios modernos que causan descontrol», opinó Alejos Cámbara.

RASTREO DE TECNOLOGíA

Alejos afirmó todo el tiempo que el correo llegó sin remitente; sin embargo, dijo confiar en la tecnologí­a para averiguar. «Ya pedimos la investigación de dónde fue emitido el correo y quién pudiera ser el remitente», y agregó: «Porque pudiera haber algún grupo de personas que no quieren que la ley pase».

Nineth Montenegro, ponente de la iniciativa de Ley de Comisiones de Postulación, reaccionó presentando dos escenarios; decí­a que si de verdad existí­an los correos anónimos para no asistir, reforzarí­an la opinión de que alrededor de la lucha contra esa ley hay poderes oscuros.

Además, especulaba «que hay grupos que no quieren auditorí­a social, no quieren regulaciones, no quieren audiencias públicas, no quieren que se sepa qué personas se van a elegir», insistí­a.

REALIDAD

El otro escenario real de la diputada Montenegro, es que si hay enmiendas a la ley que vengan a disminuir o demeritarla y si le quitan la columna vertebral a ese cuerpo de ley, «entonces no debiera aprobarse porque los poderes que están atrás de esta disminución lo que harí­an es un tuerto jurí­dico que servirí­a a medias», resaltó».

Con metáfora, Montenegro dijo que «hoy está el gran desafí­o puesto, la mesa está servida, la discusión es un hecho y que pase lo que tenga que pasar, ojalá que triunfe el bien y que triunfe la justicia», terminó.

La Bancada Guatemala dio a conocer que desde ayer miércoles se sintieron molestias de algunos diputados cuando se desarrollaba el taller para consensuar enmiendas al articulado de la ley.

A la hora del cierre de la presente edición, la iniciativa de Ley de Comisiones Postuladoras ya habí­a sido aprobada en tercera lectura, y el Pleno se disponí­a a la lectura y revisión final artí­culo por artí­culo, en el cual se habí­a solicitado que fuera por votación nominal, es decir, que cada diputado será llamado por su nombre para pedir si aprueba la redacción o no.