Latinoamérica se presentará en el Foro Económico de Davos, del 24 al 28 de enero, con el interés que despierta en los empresarios el haber conseguido el mayor crecimiento en 30 años y celebrado 12 elecciones limpias en 2005, pero el debate se centrará en cómo crecer más y distribuir mejor la riqueza.
«América Latina termina un ciclo intenso: 12 elecciones presidenciales con dos presidentes reelectos. Se trata de un ’bono’ democrático porque no hubo una sola elección que fue cuestionada y la mayoría de los líderes tiene una legitimidad bien alta», explicó Emilio Lozoya, experto en Latinoamérica del WEF (Foro Económico Mundial), sin mencionar los largos procesos de México y Costa Rica.
En el terreno económico, «en los tres últimos años hubo un crecimiento del 5,2%, el mayor en 30 años, un dato muy importante. Hay nuevos líderes a los que se quiere escuchar y entender, y una serie de retos que se quiere enfrentar», estimó este experto mexicano.
Uno de ellos es que «la pobreza ha bajado, pero no la desigualdad», por lo que se pretende buscar «más crecimiento con una distribución más equitativa de los ingresos», agregó.
Otra novedad es la «integración de América Latina a la región asiática: hubo un cambio de flujo comercial muy importante»: en 1995 las exportaciones de América Latina a Asia, y sobre todo a China, eran del 1% del total; en 2005, del 10%, enumeró, lo que hace a la región «mucho más vulnerable a choques positivos o negativos de Asia», subrayó.
Con este contexto asistirán a la estación de esquí suiza los presidentes de Brasil y México, Luiz Inácio Lula da Silva y Felipe Calderón.
Lula, asiduo de Davos y del Foro Social de Porto Alegre desde que fue elegido por primera vez, estuvo ausente el año pasado pero regresa este año recién reelecto.
Para Calderón se trata de su primera gira por Europa como presidente, que comenzará en Berlín el 25 de enero y continuará en Davos –donde hará su presentación oficial ante la comunidad internacional–, Londres y Madrid.
Ambos dedicarán en Davos «dos tercios de su tiempo al sector privado y el otro tercio con otros jefes de Estado», según Lozoya.
Lula y Calderón pronunciarán un discurso el día 26 y participarán en una sesión plenaria junto con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza.
El nuevo presidente ecuatoriano, Rafael Correa, estaba invitado pero no pudo asistir, según la organización.
Los principales debates de Davos dedicados a Latinoamérica, que este año «aparece de forma bien prominente» en el Foro, según Lozoya, serán cómo incrementar el crecimiento económico de Brasil, que se encuentra muy por detrás de la región asiática, la entrada de empresas de países emergentes en los mercados ricos, la mayor influencia de países petroleros como Venezuela y la emigración de México a Estados Unidos.
Otras autoridades latinoamericanas presentes en Davos son los gobernadores de los bancos centrales de México y Brasil, Guillermo Ortiz y Henrique Meirelles, la ministra chilena de Energía, Karen Poniachik, el secretario general de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), íngel Gurría, el presidente del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), Luis A. Moreno, y Juan Somavía, director de la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
Junto a ellos, los líderes de las empresas brasileñas Petrobras, Ipiranga, Gerdau, la mexicana Cemsa y Andrónico Luksic, del Banco de Chile, entre otros.
Además, Brasil y su canciller, Celso Amorim, tendrán un papel de gran importancia en la reunión sobre la ronda de Doha que se celebrará el sábado entre unos 30 ministros de Comercio y el director de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, para tratar de reflotar las negociaciones de liberación económica internacional.
Al Foro de Davos la región tiene que sumar el Foro Económico Mundial para Latinoamérica –el WEF organiza también foros subrregionales– que celebrará su segunda edición en Santiago de Chile el 25 y 26 de abril tras una primera cita el año pasado en Sao Paulo.