La directora del Fondo Monetario Internacional criticó a Estados Unidos ayer por reducir los gastos gubernamentales de manera excesiva tanto en monto como en rapidez, y dijo que eso afectaba el crecimiento de uno de los principales motores económicos del mundo.
Christine Lagarde dijo además que el optimismo de los mercados financieros está desconectado de una débil economía global que está mostrando indicios de desacelerarse aún más.
En un panorama de los problemas económicos en el mundo, Lagarde dijo que Estados Unidos ha avanzado considerablemente en los cinco años desde que desató la crisis económica global con desafueros financieros.
«Pese al progreso, Estados Unidos no marcha tan bien como debería, mayormente debido a heridas fiscales autoinfligidas», dijo Lagarde, en referencia a una austeridad gubernamental que, dijo, ha ido demasiado lejos.
Lagarde criticó particularmente los recortes de gastos federales impuestos en marzo luego de la ausencia de un acuerdo fiscal en Washington.
«Esos recortes, de no ser revertidos, pudieran reducir a la mitad el crecimiento del PIB. Es además un instrumento extremamente contundente, imponer recortes profundos en muchos programas vitales, incluyendo aquellos que ayudan a los más vulnerables, al tiempo que deja intactas causas claves de gastos a largo plazo», dijo la directora del Fondo, que habló en el centro de estudios Brookings Institution en Washington. «Si esos recortes fuesen reemplazados por medidas a largo plazo con efectos generados hacia el final, sin embargo, el crecimiento deberá fortalecerse en la segunda mitad del año», añadió, aunque dijo que no preveía que eso sucediese.
No obstante, dijo que las perspectivass de Estados Unidos para los próximos dos años parecen bien positivos, pero que se espera que a mediano y largo plazos, los gastos en importantes programas de salud y Seguridad Social aumenten el déficit presupuestario y la deuda nacional.
Para la economía global, Lagarde dijo que ve «indicios de tendencias más sombrías» que apuntan a un menor crecimiento.
«Aún tenemos mercados financieros optimistas junto a una economía real más deprimida», dijo Lagarde.
«Datos recientes, por ejemplo, indican una desaceleración en el crecimiento», señaló. «Al mismo tiempo, los riesgos para el crecimiento siguen tan prominentes como antes».