La decisión del partido oficial y aliados en frenar la aprobación de las reformas a la Ley de Bancos y Grupos Financieros que elimina el secreto bancario, pasará su factura al país, ya que el Ministerio de Finanzas señaló que con esta decisión se dejará de percibir Q300 millones.
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“Esta legislación es necesaria, definitivamente es importante que se apruebe, para que tengamos las medidas adecuadas para que la ley funcione. Según el estimado de la SAT, se dejó de percibir unos Q300 millones” explicó el viceministro de Finanzas, Dorval Carías.
Esto se suma al hecho que Guatemala sea visto como un paraíso fiscal, según los estándares internacionales que pedían la aprobación del marco legal. La iniciativa de ley fue presentada durante la administración de Álvaro Colom, pero fue hasta este año que logró avanzar en su tercera lectura. Sin embargo, esta situación fue aprovechada por diputados oficialistas para presentar enmiendas de curul que obligarán a regresar el proyecto a la Comisión de Economía para un nuevo dictamen. Con esto se presume que la ley quedará en el olvido.