Filtran datos en Internet


Los datos de unos seis millones de personas, incluidos teléfonos, direcciones personales y registro tributario, circulan en Internet desde hace dos dí­as; una fuga de información sensible que revela la vulnerabilidad del sistema chileno, según expertos.


Las planillas, filtradas en Internet por un hacker que se identificó como «cobarde anónimo», podí­an aún obtenerse ayer en la Web.

Desde el momento en que la información fue divulgada hasta ser denunciada y levantada por los administradores de la página Web utilizada por el pirata, muchos alcanzaron a retomarla y luego la han hecho circular por la Web, explicó Leo Prieto, director de Fayerwayer, el sitio en cuestión.

«Sí­, los datos aún están disponibles en la Web e incluso algunos medios han cometido el error de republicarlos», señaló.

Las autoridades respectivas, indicaron que es posible que no haya habido una intromisión ilegal a un servidor -lo cual es un delito- sino que los datos pudieron haber sido comercializados por otra ví­a, lo cual no está penado por la ley chilena. Por ejemplo, los datos del registro electoral pueden ser comercializados.

«Si se entrega una información para un fin no se puede utilizar para otros. Eso es materia de ley. Hemos estado trabajando en esta iniciativa y en las próximas semanas esperamos mandarla al congreso», dijo el Subsecretario de Telecomunicaciones, Pablo Bello.

Además se indicó la designación de un fiscal que se encargará de investigar el caso.

La filtración dejó al descubierto archivos que contienen el nombre de personas con sus números de identidad, direcciones, teléfonos comerciales y particulares, correos electrónicos e información académica y social.

Los datos fueron extraí­dos por el pirata informático del Servicio Electoral, la Dirección General de Movilización Nacional (los encargados del reclutamiento militar y control de armas), el Ministerio de Educación y de una guí­a telefónica comercial de Santiago con dos millones de registros.

«Se pudo hacer esta filtración porque en varios de los sitios del Gobierno, la información era de consulta pública. Una de las teorí­as es que alguien generó un «script» (pequeño programa) que le permitió cosechar toda esa información, que no está siendo protegida debidamente», agregó Prieto.

La filtración dejó al descubierto la vulnerabilidad tecnológica de algunos servicios públicos chilenos, en visión de expertos. De hecho, el mismo hacker planteó que su fin era «mostrar lo mal protegidos que están los datos en Chile» y que «nadie se esmera en proteger esta información».

«Esto demuestra que las instituciones públicas de Chile deben tomarse en serio la seguridad informática», dijo Edmundo Leiva, director del Departamento de Informática de la Universidad de Santiago.

Chile es un paí­s con una alta penetración de internet, la que alcanza al 35% de su población, de 16 millones de habitantes, una de las más altas de América Latina.

Varios trámites públicos se realizan sólo por esta ví­a, incluidas las declaraciones de impuestos de las personas, que en el último perí­odo tributario fueron realizadas casi en un 100% de forma electrónica.

La publicación de información personal en internet generó a comienzo de este mes una fuerte polémica en Italia, donde el ministerio de Finanzas divulgó unas 40 millones de declaraciones de impuestos del año 2005.

Los diseñadores Georgio Armani y Luciano Benetton y el futbolista Francesco Totti, entre otros, vieron cómo sus ingresos y pagos de impuestos eran publicados en internet. El escándalo obligó al ministerio a cerrar ese servicio.