Figura vicepresidencial se ha opacado por funciones de Primera Dama


Rafael Espada, vicepresidente de la República, ha sido cuestionado por su falta de experiencia polí­tica y por su poca injerencia en las decisiones del Ejecutivo. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Es el primero en la lista de sucesión para la jefatura de Estado y Gobierno si el Presidente de la República faltase de manera absoluta, y es la persona que debe ayudar al mandatario en asuntos de Estado. Sin embargo, analistas coinciden en que el 32º vicepresidente de Guatemala, Rafael Espada, no tiene protagonismo en este perí­odo de Gobierno.

Andrea Orozco
lahora@lahora.com.gt

El vicemandatario maneja una agenda especí­fica, en la que toca temas como salud, turismo, ambiente, entro otros. Sin embargo, ninguno de fuerte incidencia polí­tica. FOTO LA HORA: ARCHIVOSandra Torres de Colom, primera dama de la Nación, ejerce con sus programas sociales un papel más incidente en el Gobierno. FOTO LA HORA: ARCHIVODesde la campaña electoral, Torres de Colom personificaba una figura de fuerte presencia al lado del entonces candidato, incluso más que Espada. FOTO LA HORA: ARCHIVO

La labor que hasta ahora ha realizado Rafael Espada como vicemandatario guatemalteco, ha sido cuestionada por analistas polí­ticos, ya que consideran que su puesto ha sido opacado por la figura de la primera dama de la Nación, Sandra Torres de Colom.

Para Marco Antonio Barahona, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), debido a que Espada no posee experiencia polí­tica, no se ha desempeñado con propiedad, pero asegura que a su parecer el vicemandatario es bienintencionado.

Además, el analista dice que a Espada no se le ha entregado el suficiente poder para que pueda desempeñar correctamente su labor, no se le deja actuar a fondo y su margen de acción es muy limitado, pues la Vicepresidencia depende mucho del espacio, respeto y consideraciones que le brinde el Presidente de la República.

«Creo que es una figura más decorativa que efectiva… es un buen adorno en la solapa del Gobierno», dijo Barahona, y agregó que, probablemente, el Vicepresidente tiene una correcta visión de las necesidades del paí­s, pero que se le deja en posiciones y situaciones secundarias.

También Hugo Maul, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN), opina que Rafael Espada es una persona con buenas intenciones y que, además, es un excelente médico, «pero de buenas intenciones a un Vicepresidente completamente efectivo, hay un gran trecho que recorrer», dice Maul.

La percepción que este analista posee sobre el trabajo del vicemandatario, se basa en que Espada ha hecho declaraciones contradictorias respecto a lo que es la polí­tica de Gobierno y que ha propuesto acciones que no encajan dentro de lo que se puede lograr a un corto plazo.

Además, con respecto a la asignación que se hizo al despacho vicepresidencial para que fuera el encargado de velar por la lucha contra la corrupción y en favor de la transparencia, Maul informara que no se han mostrado mayores avances, en comparación con la administración anterior, e incluso, estos problemas se evidencian en mayor porcentaje que años anteriores.

Otro tema para analizar, según el representante de CIEN, es la participación del Vicepresidente como miembro del partido de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), pues no se tiene certeza de hasta qué punto se le reconoce como autoridad dentro de los cuadros de la UNE, si es un operador polí­tico importante o si su llegada a este partido es puramente circunstancial.

El analista polí­tico Gustavo Berganza, de Centro Cí­vitas, también comparte esta opinión y asegura que Espada no es parte de la UNE e incluso que aparentemente no se lleva bien con la primera dama, Sandra Torres.

También la falta de preparación, en cuanto a temas polí­ticos, es un problema en la administración de Rafael Espada, incluso, el analista de CIEN hizo una broma respecto a lo que un amigo suyo comentó alguna vez, «a mí­, el doctor Espada me salvó la vida cuando me operó del corazón, pero si fuera a operarme como polí­tico, preferirí­a morirme.»

VICEPRESIDENTE SE DEFIENDE

Al ser consultado sobre las declaraciones que los analistas dieron a este vespertino, Rafael Espada argumentó que ésta es una apreciación muy falsa y explicó que en el Gobierno, el presidente dicta las polí­ticas de Estado, el vicepresidente las coordina y los ministros las ejecutan.

«Los programas de la Primera Dama son totalmente diferentes», dijo, y aseguró que la causa principal del poco protagonismo de su persona, y de que Sandra Torres de Colom ocupe mucho espacio en la vida nacional, es precisamente la cobertura que se le da por parte de los medios de comunicación.

«A mí­ no me cubren ni me sacan fotos como se las sacan a ella», declaró el vicemandatario, mientras aseguró que, como funcionario, tiene una agenda agitada coordinando los Gabinetes Económico, Socioambiental, de Agua y de Turismo, entre otros, y siendo el encargado de asuntos sobre el cambio climático y de ciencia y tecnologí­a. «Tengo un listado de 120 cosas que hacer», declaró a este medio.

El vicegobernante aseguró que trabaja en muchos proyectos importantes, y que la percepción de los analistas «es más que todo un proceso mediático más que funcional».

FUNCIONES DE PRIMERA DAMA

Berganza opina que, como lo establece la Constitución Polí­tica de la República, el Vicepresidente tiene la función de coordinar el Gabinete de Gobierno. Además, la misma Carta Magna le otorga un papel equivalente a un Primer Ministro. Sin embargo, en la gestión del vicemandatario Espada existe un problema: «él debe compartir el poder con la Primera Dama», aseguró el entrevistado.

«La Primera Dama es una actriz no institucional que le disputa espacio dentro del manejo del Gabinete», opinó Berganza, y atribuye a ello el hecho de que el doctor no ha tenido espacio para cumplir con sus obligaciones.

El representante de Centro Cí­vitas dice, respecto a las actividades que actualmente ejecuta el Vicepresidente, que «él trata de moverse en los espacios que le dejan», pero asegura que en términos polí­ticos que conciernen al paí­s, entre ellos la economí­a, la seguridad y el desarrollo social, el doctor Rafael Espada se encuentra marginado y sólo le quedan pequeñas áreas para trabajar.

Al respecto, Hugo Maul afirma que el «gran desafí­o» que tiene la actual administración presidencial es transformar sistemas y ejecutar planes que cambien la estructura de Gobierno, pero que acciones individualizadas y centradas en una sola persona, como las que hace el doctor Espada, no alcanzan para cambiar al aparato estatal, y es allí­ donde el vicepresidente podrí­a jugar un papel importante.

Para el analista de CIEN, siendo Espada copiloto de a bordo del Ejecutivo, ha sido opacado por la imagen de la Primera Dama.

Los analistas coinciden en que es la esposa del presidente ílvaro Colom quien, en la práctica, ejerce las funciones de una vicepresidencia.

«A él (Espada), se le limitó mucho en sus funciones por el papel protagónico que la Primera Dama ha desempeñado», dice también Marco Antonio Barahona.

Insistiendo en que su mala imagen es culpa de los medios, Espada dijo que no es la intención de ílvaro Colom, ni de la Primera Dama, el opacarlo. «sencillamente, como Vicepresidente tengo instrucciones muy claras y hago lo que tengo que hacer», dijo.

Espada también aseguró que su relación con la Primera Dama es muy buena, «no sé de dónde sacaron esa conclusión», y agregó, «yo tengo un gran respeto por ella y tengo respeto por mí­, tenemos funciones diferentes y además la quiero mucho».

Según el Vicepresidente, la Primera Dama es una persona muy dinámica, muy trabajadora y alguien a quien los medios de comunicación no «han sabido apreciar».

Para reforzar su argumento de la poca cobertura que se le da a sus proyectos, Rafael Espada dijo que hay reporteros que le han dicho que no pueden publicar sobre sus trabajos siguiendo instrucciones superiores.

Además, aseguró que incluso se recortan a propósito las fotografí­as en las que aparece junto al presidente. «Ustedes tienen la libertad, si les digo qué hacer me van a acusar de manejar a la prensa», concluyó el vicemandatario.

COMPARACIONES

Según el analista de ASIES, debido a que antes de 1985 no existí­a en la legislación guatemalteca la figura de vicepresidente, el perfil de este puesto es difí­cil de precisar y definir, por ello considera que inicialmente se concibió a esta figura como el presidente del Consejo de Ministros y se requerí­a de una persona que fuera capaz de ayudar en el desempeño eficaz del funcionamiento del Presidente.

Por ello, Barahona da como ejemplo a tres de los ex vicepresidentes que a su criterio cumplieron cabalmente con su trabajo, pues contaban con experiencia en polí­tica, ellos son: Roberto Carpio Nicolle, persona a quien se le designó todo lo relativo al Proceso de Integración Polí­tica de Centroamérica, por lo que se le considera el «Gran impulsor del Parlamento Centroamericano».

Carpio además, dentro de su gestión dio impulso a la atención, asesorí­a técnica y financiera de la pequeña empresa en Guatemala.

Otro de los vicepresidentes que, a decir del analista, realizó una gran labor, fue Francisco Reyes López, quien ejerció un fuerte poder, incluso enfrentándose al entonces mandatario, Alfonso Portillo.

Un tercer ejemplo es Eduardo Stein, quien tuvo una gran influencia en el gobierno de í“scar Berger, ya que era uno de sus principales consejeros, asesor y, a decir de Barahona, «un hombre con visión polí­tica, probablemente mayor que la del propio Presidente».

Hugo Maul concuerda en hacer estas comparaciones, pues, según su criterio, los vicepresidentes anteriores a este perí­odo de Gobierno han evidenciado tener más «colmillo» y probablemente más cultura polí­tica.

Berganza tercia esta comparación, pues considera que los únicos que han cumplido con el papel de verdadero Vicepresidente han sido los tres ex funcionarios mencionados con anterioridad.

MALOS AUGURIOS

El futuro que Marco Barahona vislumbra para el vicepresidente Espada no es diferente al presente, pues según dice el analista, éste podrí­a seguir siendo secundario, complementario y sin poder llegar a ser el «gran» consejero, asesor o polí­tico que se esperaba.

Para Hugo Maul, el vicemandatario se encuentra en un puesto muy importante donde deberí­a demostrar liderazgo en temas claves, pero esto no se hace visible. «A mí­ me queda debiendo liderazgo», dice Maul, asegurando no creer que Espada tiene el poder polí­tico para hacer que se rindan las cuentas debidas en temas como Cohesión Social o el uso del presupuesto público con fines electorales. «Creo que pasará sin pena ni gloria», finaliza.

CONSTITUCIí“N Funciones del Vicepresidente


Las funciones del Vicepresidente de la República de Guatemala están establecidas en la Constitución Polí­tica, dentro de ellas se encuentra:

* Participar en las deliberaciones del Consejo de Ministros con voz y voto.

* Por designación del Presidente de la República, representarlo con todas las preeminencias que al mismo correspondan, en actos oficiales y protocolarios o en otras funciones.

* Coadyuvar, con el Presidente de la República, en la dirección polí­tica general del Gobierno.

* Participar, conjuntamente con el Presidente de la República, en la formulación de la polí­tica exterior y las relaciones internacionales, así­ como desempeñar misiones diplomáticas o de otra naturaleza al exterior.

* Presidir el Consejo de Ministros, en ausencia del Presidente de la República.

* Presidir los órganos de asesorí­a del Ejecutivo que establezcan las leyes.

* Coordinar la labor de los Ministros de Estado.

* Ejercer las demás atribuciones que le señalen la Constitución y las leyes.

CRONOLOGíA Cincuenta años de vicepresidentes


Para optar al cargo de Vicepresidente de la República de Guatemala, se requiere ser guatemalteco de origen, ciudadano en ejercicio y mayor de 40 años.

Listado de los vicepresidentes que han sido electos desde el 1 de julio de 1966, fecha en que se empezó a elegir a un candidato vicepresidencial y no a dos o tres, como se hací­a anteriormente.

Nombre Perí­odo

Clemente Marroquí­n Rojas 1966 – 1970

Eduardo Rafael Cáceres Lenhoff 1970 – 1974

Mario Augusto Sandoval Alarcón 1974 – 1978

Francisco Villagrán Kramer 1978 – 1980

í“scar Mendoza Azurdia 1980 – 1982

Roberto Carpio Nicolle 1986 – 1991

Gustavo Adolfo Espina Salguero 1991 – 1993

Arturo Herbruger Asturias 1993 – 1996

Luis Alberto Flores Asturias 1996 – 2000

Juan Francisco Reyes López 2000 – 2004

Eduardo Stein Barillas 2004 – 2008

José Rafael Espada 2008 – 2012

GABINETES


Asignaciones vicepresidenciales

Gabinete de Agua.

Gabinete Socioambiental.

Gabinete de Turismo.

Proyecto de Transparencia.

Proyecto de Cuentas del Milenio.

Hospitales.

Desarrollo del Litoral Pací­fico.

Franja Transversal del Norte.

4 Balam

Trifinio

CONRED

Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologí­a.