Fidel Castro vuelve a primer plano y abre interrogante de su rol en el poder


Tras dejar la Presidencia de Cuba, Fidel Castro se dedicó a la reflexión y a publicar sus escritos en los periódicos cubanos.

Fidel Castro, enfermo desde hace casi dos años, multiplicó declaraciones y reuniones con dignatarios en los últimos dí­as, lo que abrió interrogantes sobre el nivel de influencia en el gobierno de su hermano y en la aparente parálisis de los cambios en Cuba.


Dos horas de conversación con un alto dirigente chino el martes reafirmaron la febril actividad que arrancó la semana pasada con dos encuentros y un video con su aliado, el presidente venezolano, Hugo Chávez, y una reunión con el uruguayo Tabaré Vázquez.

Más allá del golpe de efecto del video que cinco meses después de las últimas imágenes calló rumores de una muerte, Castro, de 81 años, irrumpió en terreno sensible en lo interno y en lo internacional, pese a haber renunciado a la Presidencia en febrero, ocupada ahora por su hermano Raúl.

Sin que el gobierno reaccionara formalmente a la decisión de la Unión Europea (UE) de levantar sanciones que impuso a Cuba en 2003, el ex gobernante la consideró una «enorme hipocresí­a», en tres artí­culos que divulgó sólo en sitios digitales.

«No deseo molestar, pero vivo y pienso», manifestó.

Los opositores, acusados por el gobierno de mercenarios de Estados Unidos, no dudaron en interpretar «contradicciones» -según los más radicales- o dos lí­neas en el poder -a juicio de los más moderados.

«Fidel Castro se ha convertido en periodista independiente, ahora no sigue la lí­nea del gobierno, que pedí­a levantar las sanciones», dijo Martha Beatriz Roque, única mujer del grupo de 75 disidentes encarcelado en 2003, origen de la represalia europea.

Para í“scar Espinosa, otro de los 75 e igual que Roque liberado en 2004, la «UE tendió una mano a Raúl» para alentar cambios y «eso no interesa a los duros». Los «inmovilistas» están liderados por Fidel y los «reformistas» por su hermano, según el socialdemócrata Manuel Cuesta.

Al salir al paso de esas percepciones, Fidel aclaró en uno de lo tres comentarios no difundidos aún en la prensa local: «No soy ni seré nunca jefe de fracción o grupo. No puede deducirse, por tanto, que haya pugnas dentro del Partido» Comunista (PCC).

Tres dí­as después en un informe sobre su cita con el dirigente chino He Guoquian -esta vez divulgado en los medios masivos-, Fidel expresó apoyo a Raúl y elogió sus «esfuerzos» por mantener la «unidad» en la dirigencia.

«Â¿Qué hago yo? Coopero reuniendo noticias y datos y haciendo análisis sobre los más agudos problemas internacionales que aporto a la dirección del Partido y del Estado», dijo, y precisó que dedica a ello «casi todas las horas del dí­a».

Pero observadores y opositores creen que es más que asesor internacional del gobierno, y le atribuyen un congelamiento de los cambios que empezó Raúl cuando asumió la presidencia en febrero, como la eliminación de prohibiciones que pesaban los cubanos.

«La estabilización de su salud le alimenta la ilusión de volver de algún modo al poder, en momentos en que Cuba puede tomar un rumbo opuesto a lo que quiere. Y lo hace poniendo cortapisas y negando una realidad: el fraccionamiento en la cúpula. La negación de pugnas es la confirmación de las pugnas», opinó Cuesta.

Analistas internacionales dudan de que los cambios de Raúl lleven a una apertura de la economí­a centralizada y estiman que mientras Fidel siga con vida seguirá teniendo una influencia preponderante.

El gobierno, por su parte, reafirma la «unidad» entre Fidel y Raúl y en el Partido Comunista, y sostiene que Cuba avanza paulatinamente en cambios para «perfeccionar el socialismo» y aumentar la producción.

Muchos cubanos están satisfechos con progresos en el transporte, que se les permita ahora acceder a hoteles, contratar celular o comprar un DVD; pero piden mayores salarios -el promedio es de 17 dólares al mes- y mejorí­a en la alimentación.

De cara a esas expectativas aguardan la primera sesión anual del Parlamento dentro de dos semanas y sobre todo el discurso de Raúl en la fiesta patria del 26 de julio.

«Fidel Castro se ha convertido en periodista independiente, ahora no sigue la lí­nea del gobierno, que pedí­a levantar las sanciones».

Martha Beatriz Roque

única mujer del grupo de 75 disidentes encarcelado en 2003