«Al César, lo que es del César», por este medio hago llegar un cordial saludo a una de las instituciones más longevas en materia de capacitación en el ambiente educativo guatemalteco, me refiero al INTECAP, quien recién ha inaugurado una faceta más en materia de capacitación laboral con la instauración del CENTRO TIC´S KOIKA-Intecap.
En nuestro país, las políticas educativas han sido deficientes porque las autoridades de gobierno que han ejercido el poder a través de tantos años, no le dieron al rubro de la educación el lugar que le corresponde, y por ello es que vivimos la carencia de un sistema educativo fuerte y sistematizado.
Y dentro de esa circunstancia, la educación técnica ha sido la cenicienta, tanto en la planificación como en la implementación; se ha carecido de proyecciones que induzcan a la educación para el trabajo y se sigue -aún- con la idea de que la educación formal tradicional es la vía del éxito educativo.
Los pequeños pasos que se dieron, fueron como una justificación política condicionada; la implementación de los Institutos Industriales en el interior del país, se ha hecho a base de «limosnas» presupuestarias; los Institutos Técnicos Vocacionales no han sido atendidos con la seriedad que conlleva la responsabilidad de brindar este tipo de educación a la población guatemalteca.
El Intecap ha llenado de forma parcial ese vacío que el Gobierno provocó con su desatención inveterada; pues ha brindado en los últimos veinticinco años, la capacitación que ha necesitado la población trabajadora y de esa forma mejorar la mano de obra calificada; lo cual implica un serio y positivo empujón hacia el desarrollo social.
Con el nuevo Centro TIC´S, se tendrá la oportunidad de accesar a la tecnología de información con los programas más modernos y los laboratorios mejor implementados en el medio educativo guatemalteco; lo cual garantizará una capacitación acorde a las necesidades del campo laboral.
El Ministerio de Educación DEBE reconocer que su participación en este campo (la educación técnica) aún es pobre, porque los intentos de gobiernos pasados fueron frenados de manera abrupta por rivalidades políticas, lo cual produjo un serio estancamiento en ese rubro educativo.
Es de suma urgencia que el sector gubernamental piense y establezca un cronograma de atención a la educación técnica en sus diversos aspectos, ya es tiempo que se deje de «pecar» de supina ignorancia e indolencia respecto a esta rama de las disciplinas educativas, que son en realidad, una de las vías directas de progreso económico y social.
Esperamos que la nueva opción que nos presenta y ofrece el Intecap, sea valorada en la dimensión que merece y sea aprovechada por los sectores educativos y productivos.