Es la noticia más importante, bella y oportuna, que he recibido después de tantas malas obtenidas desde que abandoné mi bella y querida tierra por razón de salud. Hoy el astro sol brilla más que nunca, el aire llega hasta mis pulmones puro y oxigenado. El océano está entre el azul y el verde y se une a mis canciones. ¡Qué bella es la política, cuando se hace bien!
ílvaro Colom, fuiste un sabio, nos tuviste en suspenso para designar tu vicepresidente, nos decías, todo se andara, hay que pensarlo, meditarlo y escoger al mejor para el próximo período presidencial que va a ser bastante difícil; y tenemos que tener el mejor para el país y sus habitantes, donde no haya discriminación alguna. Has designado al fabuloso hombre, al hombre bueno, generoso, al mejor cirujano, que ha llevado durante tantos años con su pericia y su bisturí la alegría de sanar a tantos pacientes de toda clase, ricos y pobres.
Doctor Rafael Espada, te has dedicado a ellos, siempre con el aliento y la sonrisa a flor de piel para ayudarlos, alentarlos y sanarlos. Te conocí cuando tenía un linfoma carcinoma en el útero, el cual había sido operado en Madrid y llegué a ti con un gran susto y me consolaste. Años después fuimos con mi hermano José Mariano con una cirrosis; estuvimos varios días en Houston, mas desafortunadamente era ya muy tarde, pero el amor que pusiste en él, en sus hijos, en mi cuñada y en mí, nuestra tragedia se hizo algo menos dura.
Es por todo ello, que creo que el barco que vais a dirigir llegará a buen puerto, sin que las tormentas de la política ni siquiera os van a rozar. Tenemos un gran partido con dos ases al frente, es por ellos ílvaro y Rafael que os felicitamos cordialmente y os agradecemos que nos ayudéis a continuar luchando por NUESTRA PATRIA.