Federer acorta la distancia


Roger Federer, tenista suizo, celebra la obtención del Masters a manos de Rafael Nadal, quien, pese a la derrota, culmina el año como número uno del mundo. FOTO LA HORA: AP Kirsty Wigglesworth

El suizo Roger Federer, que conquistó su quinto Masters al vencer en la final de Londres a Rafael Nadal, le recortó 500 puntos al español en la clasificación mundial de tenis de la ATP.

Redacción La Hora
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Roger Federer no tuvo un buen año, pero con el juego que demostró en el Masters augura que podrí­a retomar su nivel. FOTO LA HORA: AP Sang Tan

Nadal, que por primera vez llegó a una final de la Copa Masters, continúa, sin embargo, al frente de la lista con una holgada ventaja de 3.305 puntos.

Para Federer el cierre de 2010 fue muy valioso por el nivel mostrado en Londres y por la confianza que renueva para la próxima temporada, ya que le ganó con autoridad al actual lí­der del ranking.

El británico Andy Murray, semifinalista en Londres (perdió frente a Nadal), recuperó el cuarto lugar e hizo retroceder al sueco Robin Soderling al quinto puesto, en el único cambio que se produjo dentro de los 50 primeros puestos.

El mejor latinoamericano sigue siendo el argentino Juan Mónaco, quien marcha en el 26° lugar, por delante de su compatriota David Nalbandian (27°), aunque con la misma cantidad de puntos.

El que terminó muy lejos un año para el olvido fue Juan Martí­n del Potro, quien apenas jugó dos certámenes desde el Abierto de Australia, con una operación de la muñeca derecha de por medio. El argentino subió tres lugares y finalizó en el lugar N° 259.

MíS MAESTRO

Otra vez, de pie. El Maestro ya no sólo da magistrales clases, sino que les enseña a todos, sin distinción. Roger Federer se tomó una revancha personal contra Rafael Nadal y así­ el suizo cerró un 2010 en el que cedió el trono mundial ante el español, pero avisó que está vivo, pese a sus 29 años, y con la confianza renovada. Se adjudicó por quinta vez la Copa Masters e igualó así­ el récord que ostentaban otros dos monstruos.

Ya se habí­a dicho, en este espacio, que por lo hecho en el tramo final y por tratarse de una superficie rápida y bajo techo, Federer era el rival a vencer. Y vaya si lo fue. Claro que su más seria amenaza era Nadal y de hecho se encontró con su archirrival en la definición. Era la lucha entre el helvético, que querí­a recibirse de Maestro por quinta ocasión, contra el español, que jamás habí­a sido siquiera finalista y que cayó ante la mayor agresividad y punch del ex rey.

Con un saque implacable, una derecha punzante y un revés muy mejorado, más agresivo y por donde dio escasas ventajas, Federer construyó una coronación perfecta. Tanto sobresalió, que se convirtió en el varón que más Masters logró de manera invicta con este sistema de dos grupos, que incluye cinco encuentros (incluida la final), ya que lo consiguió en cuatro oportunidades. En 2003, 2004 y 2006 también habí­a sido campeón sin perder, mientras que en 2007 cayó en el debut y luego se recuperó.

Así­, Federer es ahora quí­ntuple campeón de la Copa Masters, al igual que el checo-norteamericano Ivan Lendl y el estadounidense Pete Sampras. Por su parte, Lendl obtuvo sus cinco tí­tulos de Maestro sin una derrota, lo que significarí­a superar al suizo, pero hay una salvedad y es que el colega ya retirado tuvo que ganar apenas tres partidos en una ocasión y cuatro en otra. Fue allá por los «80, cuando se disputó por eliminación directa y no por este ahora acostumbrado formato de dos zonas de cuatro jugadores.

Previo a Federer, el ganador de un Masters final que se impuso de forma invicta fue el australiano Lleyton Hewitt, en 2001. En tanto, desde 1999 un hombre no llegaba a la final de la Copa Masters sin ceder un set. Aquella vez lo hizo el estadounidense Andre Agassi, quien habí­a superado en el round robin a Sampras, pero luego cayó ante su compatriota en el duelo decisivo. Estos datos ratifican la nueva hazaña del suizo, el papá de mellizas, dueño de un perfil bajo que lo hace aún más grande.

Apenas por unos pocos games de diferencia, esta conquista de Federer en Londres 2010 no fue su victoria más fácil en este selecto certamen, que reúne anualmente a los ocho mejores del ranking mundial de la ATP. En 2003, en Houston, el helvético logró su mejor triunfo completo en este torneo, de manera invicta y cediendo apenas un set, aunque en la fase de grupos, mientras que este año lo cedió recién en la final ante Nadal.

Como se dijo hace pocos dí­as, cuando Federer se impuso en Basilea, su ciudad natal, y le rompió otra marca a Sampras, al llegar a los 65 tí­tulos oficiales, esta proeza del relojito suizo en suelo inglés dejó en claro que lo suyo es de otra galaxia. Con récord de 34-7 en su carrera en la Copa Masters, es, de los tres más campeones, el que cuenta con la mejor foja en dicho campeonato, seguido de cerca por Lendl, con 40 victorias y 9 caí­das.

Así­, la forma en la que Federer arribó a Londres, apoyado en sus éxitos recientes en Estocolmo y Basilea, le dio una confianza extra que le permitió soltarse y desplegar una versión muy positiva, como en sus mejores dí­as. Nunca mejor la repetida y ya añeja frase que reza «viejos son los trapos». En búsqueda de recuperarse, salió a jugar más agresivamente en la segunda mitad de 2010 y los resultados están a la vista de todos.

A principios de año, el suizo obtuvo el Abierto de Australia y así­ aumentó su récord histórico de cantidad de copas de Grand Slam, ya que suma 16, pero desde entonces habí­a llegado a sólo tres finales más hasta mediados de agosto, con el agravante de que cayó en todas. Se despertó al festejar en Cincinnati y ahora finalizó la temporada con cinco tí­tulos en sus vitrinas, una cifra relativamente escasa para su status, pero que superó los cuatro conseguidos en 2008 y 2009.

Muchos fanáticos del tenis, y ni qué hablar de los amantes del juego y el corazón de Nadal, pensaron que el mallorquí­n podí­a cerrar este año de manera brillante. Habí­a completado el Grand Slam de carrera al ganar el US Open y se dio el lujo, por primera vez en su vida, de lograr tres «Majors» en una temporada, ya que además se impuso en Roland Garros y Wimbledon. Pero este impecable Federer le impidió la sonrisa del final.

Nadal habí­a jugado tres veces el Masters y, si bien en dos ocasiones accedió a las semifinales, recién en esta oportunidad pudo arribar a esa instancia sin una caí­da a cuestas. Igual, su andar no habí­a sido igual al de Federer. De hecho, en semi, el español venció al escocés Andy Murray con lo justo, en el tie-break del tercer set, mientras que el suizo se sacó de encima al serbio Novak Djokovic en dos parciales y con gran autoridad.

Federer, que disputó la Copa Masters en los nueve años últimos, dejó en evidencia rápidamente que lo suyo era cosa seria. En este orden, barrió con el español David Ferrer, superó con llamativa facilidad a Murray (la gran esperanza británica) y derrotó al sueco Robin Soderling, para luego eliminar a Djokovic. Ya en la definición, se sacó una espina frente a Nadal, ese enemigo í­ntimo, más allá de la amistad y buena onda que los une, y por eso el festejo fue muy especial.

Con un servicio que le permitió imponer mucho respeto y un drive incisivo, sumado a un revés con top-spin que sorprendió a todos, el suizo arrancó la final sacando una notoria ventaja, como en todas sus victorias. Eso, en un partido entre hombres que tanto se conocen y estudian, donde cada estrategia estaba muy clara, le sirvió para soltarse. No le dio chances al español en el set inicial y sólo pasó apuros en el segundo, cuando bajó su porcentaje de primeros saques y falló con ese revés tan buscado por su rival.

Sin vacilar, volvió a mostrar su versión más punzante en el tercer capí­tulo, al ajustar otra vez aquellos dos golpes. Por eso dejó mudos a muchos, inclusive al propio Nadal, que no encontró respuestas ante los martillazos constantes del suizo desde la base y a esas siempre amenazantes subidas a la red. Sólo así­ un jugador, por estos tiempos, puede ganarle un set al español por 6-1. Federer lo hizo. Y vaya si merece un gran reconocimiento.

En la primera final de un Masters entre los dos mejores del mundo en 24 años, Federer acortó en algo su desventaja en los duelos contra Nadal a 8-14. Igual, en canchas rápidas la ventaja sigue siendo para el suizo, que está 6-4. En finales, Federer está 6-12, pero al menos pudo disminuir la racha adversa que tení­a con el español, ya que vení­a de perder 6 de las 7 últimas entre ambos. Por eso, frenó el aluvión del rival en su año más dulce.

Así­, por cuarta ocasión, Federer empezó y terminó el año ganando los tí­tulos más importantes, ya que en 2004, 2006, 2007 y 2010 se adjudicó el Abierto de Australia y la codiciada Copa Masters. El helvético, el cuarto varón con más copas conseguidas en la era profesional, se puso a 11 conquistas del estadounidense John McEnroe, dueño de 77. Igual, para él lo más valioso es que terminó un año complicado de la mejor manera, dio un aviso impactante y redobla la apuesta para 2011.

Hací­a rato que Federer no le ganaba una final con tanta convicción a Nadal. Por eso su felicidad, gigantesca y merecida. Es que sólo él sabe los problemas que en general le trae el español con esa zurda cruzada y alta sobre su revés, con esa tremenda defensa y una mentalidad inquebrantable. Por eso mismo, tanto se entiende esa alegrí­a inmensa de este suizo considerado por casi todos como el mejor tenista de la historia. Ese Maestro que no para de igualar y quebrar récords.

SORPRENDENTE VICTORIA


Roger Federer le dio a Rafael Nadal pocas oportunidades de dar pelea en el 22do encuentro entre dos de los mejores tenistas de todos los tiempos al vencerlo ayer 6-3, 3-6, 6-1 y ganar por quinta ocasión la Copa Masters.

El suizo ganó el 92% de los puntos disputados en su primer saque y perdió apenas 13 puntos en su servicio en todo el encuentro.

«Conseguí­ mantenerme a la ofensiva. Las remontadas nunca fueron muy largas», señaló Federer, quien ha ganado el último torneo de la temporada en Houston, Shanghai y ahora en Londres. «Creo que eso pudo frustrarlo».

Nadal. número uno del mundo que ganó el Abierto de Francia, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos este año, pudo romperle el saque al suizo una vez en el segundo set, pero pareció cansarse a medida que avanzó el encuentro.

El sábado, el español estuvo más de tres horas en la cancha para derrotar al británico Andy Murray en las semifinales.

«Sé que no le arruiné las vacaciones con esto, porque ha tenido un año increí­ble», comentó Federer tras ganar el tí­tulo del último torneo de la temporada. «Un año con el que cualquier jugador sueña».

El resultado dejó el récord de Nadal contra Federer en 14-8. En las finales de Grand Slams, Nadal tiene marca de 5-2, pero Federer ha derrotado al español las tres veces que se han topado en la final de la Copa Masters.

Federer controló el primer set, al perder apenas tres puntos en su saque y romperle el servicio a Nadal para irse arriba 5-3.

«Jugó de manera increí­ble», dijo Nadal. «Creo que al principio, (él) dominó el juego, creo que (en) el primer parcial».

El suizo sacó casi igual de bien en el segundo set, perdiendo apenas cinco puntos, pero cuatro fueron en el cuarto game que ganó Nadal para irse arriba 3-1. El español protegió su servicio el resto de la manga para empatar el encuentro.

El giro decisivo ocurrió al principio del tercer parcial con el servicio de Nadal cuando el español perdí­a 2-1. Se puso en 40-15 cuando Federer le envió una larga devolución, pero el suizo acaparó los cuatro siguientes puntos para lograr el rompimiento y acabar prácticamente con las posibilidades de ganar de Nadal.

Federer ha ganado 16 tí­tulos de Grand Slam, el último el Abierto de Australia de este año. Pero tras no llegar a las semifinales en Roland Garros y sucumbir en los otros dos majors del año, el suizo jugó como en sus mejores tiempos en Londres.

Ganó sus tres partidos de la fase de grupos en el mí­nimo de sets, y el sábado arrolló al serbio Novak Djokovic para llegar a la final.

«Jugaste de forma increí­ble durante toda la semana», dijo Nadal a Federer tras el partido. «Así­ que buen trabajo, por todo».

Pese al extenuante partido contra Murray, Nadal se negó a recurrir a pretextos por la derrota.

«El asunto es que todos vieron el encuentro de ayer, así­ que todos están en libertad de tener su propia opinión», expresó Nadal. «Pero yo no voy a decir que perdí­ el partido porque estaba cansado. Lo que voy a decir y lo que percibo es que perdí­ porque jugué contra un muy buen Roger Federer en una de sus superficies favoritas. Y cuando él juega así­, es muy difí­cil frenarlo, ¿o no?».

RANKING MUNDIAL DE LA ATP:


.1. Rafael Nadal (ESP) 12.450 puntos

.2. Roger Federer (SUI) 9.145

.3. Novak Djokovic (SRB) 6.035

.4. Andy Murray (GBR) 5.760

.5. Robin Soderling (SWE) 5.580

.6. Tomas Berdych (CZE) 3.955

.7. David Ferrer (ESP) 3.735

.8. Andy Roddick (USA) 3.665

.9. Fernando Verdasco (ESP) 3.240

10. Mikhail Youzhny (RUS) 2.920

LOS LATINOAMERICANOS:

26. Juan Mónaco (ARG) 1.480

27. David Nalbandian (ARG) 1.480

31. Thomaz Bellucci (BRA) 1.355

39. Juan Ignacio Chela (ARG) 1.070

63. Pablo Cuevas (URU) 790

64. Santiago Giraldo (COL) 785

66. Carlos Berlocq (ARG) 725

68. Fernando González (CHI) 720

74. Eduardo Schwank (ARG) 655

76. Ricardo Mello (BRA) 642

86. Brian Dabul (ARG) 594

95. Leonardo Mayer (ARG) 572

98. Marcos Daniel (BRA) 564