La multa de 1 millón de dólares impuesta a la farmacéutica chilena FASA -con presencia en Perú y México- por concertar con otras dos empresas un alza de precios en 220 medicamentos, fue considerada insuficiente por analistas, que estiman que su ganancia fue mucho mayor a esa cifra.
La sanción fue acordada por FASA y la Fiscalía Nacional Económica (FNE), que en diciembre había iniciado una investigación en contra de las tres farmacéuticas, en un acuerdo conciliatorio que fue ratificado el lunes por el Tribunal de la Libre Competencia de Chile (TDLC).
El acuerdo puso fin al juicio en contra de FASA que hace tres semanas reconoció haberse concertado con otras dos cadenas de farmacias -Cruz Verde y Salcobrand- para aumentar el precio de 220 medicamentos, algunos diagnosticados para enfermedades crónicas como la diabetes y la epilepsia.
No obstante, continúa la investigación judicial e en contra las otras dos compañías, que junto a FASA controlan cerca del 95% del mercado chileno.
Pero el monto de la multa fue considerado insuficiente por parlamentarios y agentes del sector, al establecerse que las tres compañías aumentaron sus ganancias en unos 15 millones de dólares cada una durante el período que se concertaron para subir los precios, entre noviembre de 2007 y abril de 2008.
La legislación chilena contempla además para el delito de colusión -el más grave en materia de derecho de la competencia- multas de hasta 16 millones de dólares, así como la disolución de las firmas encontradas culpables.
En el fallo del TDLC se valoró la confesión de la compañía y su voluntad de aportar datos relevantes para el éxito de la investigación judicial, en una especie de «delación compensada», figura que no existe en la legislación chilena.
«Soy partidario que con una ganancia de 15 millones de dólares hubiera tenido que pagar una multa mayor (…) a esa gente hay que meterla presa», dijo el senador oficialista Guido Girardi.
«Esto es una minucia, no es nada en comparación a lo que han ganado, esto es incentivar el delito porque es un excelente negocio», comentó por su parte Raúl ílvarez, presidente de la Asociación de Farmacias Independientes, casi desaparecidas hoy por la dominante presencia en el mercado de las tres cadenas.
El fallo fue considerado además un «atropello a los derechos de los consumidores», los más afectados por la concertación de precios, según el presidente de la Corporación Nacional de Consumidores (Conadecus), Hernán Calderón.
«Parece que es mucho más fácil coludirse y ganar millones de dólares para después cancelar ni la décima parte y simplemente burlarse de los consumidores», agregó Calderón.
El activista ha liderado manifestaciones de repudio y llamados a no comprar en las tres cadenas de farmacias, que comenzaron a dominar sin contrapesos el mercado chileno a partir de 2006 tras una serie de fusiones y la absorción de firmas pequeñas, que hoy casi han desaparecido.
En medio de esa agresiva campaña por hacerse con el mercado, las tres farmacéuticas libraron una guerra de precios, con descuentos de hasta un 30% en el valor de los medicamentos, que a la larga redujo significativamente sus márgenes de ganancia, antes de ponerse de acuerdo ilegalmente.
El mercado local es hoy liderado por Cruz Verde, seguido de FASA, una de las mayores cadenas de farmacias en América Latina con más de 1.176 locales en Chile, México y Perú.
Según el ministro de Hacienda chileno, Andrés Velasco, la multa impuesta a FASA ingresará directamente a las arcas fiscales para el desarrollo de planes sociales, mientras que la compañía ha anunciado que estudia compensaciones para los consumidores.