La guerrilla colombiana de las FARC se dispone a liberar hoy al ex gobernador Alan Jara tras siete años y medio de secuestro, continuando con el proceso por el cual entregó a tres policías y un militar y que prevé además la liberación de un ex diputado.
Un helicóptero facilitado por Brasil partió a las 08H50 locales (13H50 GMT) del aeropuerto de Villavicencio (90 km al sureste de Bogotá) hacia un punto no revelado en las selvas del sur para recibir al político de 51 años, rehén desde el 15 de junio de 2001.
«Ya tenemos las coordenadas (del sitio donde) debería tener lugar la entrega», dijo Yves Heller, portavoz en Colombia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que coordina la logística, al confirmar el decolaje.
La misión la integran la senadora opositora Piedad Córdoba -designada por las FARC para recibir a Jara-, tres delegados del CICR y cinco pilotos brasileños. Por orden del gobierno se prohibió el ingreso de la prensa a la terminal aérea.
Córdoba anunció que planteará este martes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) la posibilidad de nuevas liberaciones unilaterales.
Heller destacó «las buenas condiciones climáticas que de momento se presentan en la zona» de la entrega, mientras que Córdoba confió en retornar con Jara a Villavicencio antes de las 15H00 locales (20H00 GMT).
«Me siento muy emocionada, estamos con mi hijo aquí felices. Es muy emocionante saber que Alan está por llegar», dijo a la AFP Claudia Rujeles, esposa del político que será liberado.
Jara será entregado tras una polémica entre el gobierno y el comité civil «Colombianos por la paz» -que gestionó las liberaciones- sobre la operación en la cual recobraron la libertad el domingo los policías Alexis Torres, Juan Galicia y José Lozano y el soldado William Domínguez, rehenes desde 2007.
El plan quedó en vilo luego de que en la madrugada del lunes el presidente Alvaro Uribe desautorizara a «Colombianos por la paz» para recibir a Jara y López, alegando que en el operativo del domingo hubo «incitación y estímulo» a las FARC.
Uribe aludía al parecer a declaraciones de un jefe rebelde al canal multiestatal Telesur, a instancias del periodista Jorge Botero, miembro de la misión humanitaria, denunciando un ataque militar en el que murió un guerrillero y otro fue detenido, lo cual negó Bogotá.
Botero denunció a su vez que se violaron las garantías de seguridad ofrecidas por el gobierno, al registrarse sobrevuelos en la zona de las liberaciones, en el departamento de Caquetá (sur).
Pero el mandatario, que admitió las operaciones aéreas, revirtió su decisión más tarde aceptando que Córdoba, líder de «Colombianos por la paz», viajara a encontrar a Jara.
«Siento una gran felicidad y al mismo tiempo ansiedad por saber cómo viene, cuál es su estado de salud», declaró a la AFP Alan Felipe, el hijo de 15 años del ex gobernador del departamento de Meta, que fue secuestrado cuando se desplazaba en un vehículo de Naciones Unidas.
Tras la liberación de Jara comenzará el operativo para rescatar a Sigifredo López, rehén desde el 11 de abril de 2002 y único sobreviviente de un grupo de 12 diputados provinciales asesinados en cautiverio el 18 de junio de 2007, explicó el alto comisionado para la paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo.
Luego de estas entregas las FARC mantendrán aún en su poder a 22 oficiales y suboficiales de la Policía y el Ejército, a quienes exigen canjear por sus prisioneros.
Las liberaciones ocurren tras la «Operación Jaque» en la que el Ejército rescató el 2 de julio pasado a la colombo-francesa Ingrid Betancourt, tres estadounidenses y 11 uniformados, y un año después de que las FARC aseguraran que no realizarían más entregas unilaterales.
Las FARC son la principal guerrilla colombiana con unos 7.000 hombres, según el gobierno.
La senadora colombiana Piedad Córdoba dijo que planteará a la guerrilla de las FARC la posibilidad de nuevas liberaciones unilaterales de rehenes, cuando acuda este martes a recibir al ex gobernador Alan Jara, secuestrado hace siete años y medio.
«Voy a aprovechar la oportunidad para hablar hoy con algunas de las personas de la guerrilla, el de mayor rango que esté ahí», dijo Córdoba previo al viaje hacia un punto no revelado en las selvas del sur para encontrar a Jara.
«Pienso sentarme a señalarle la importancia de estas liberaciones, de acabar con la guerra, el compromiso de (el colectivo civil) «Colombianos por la paz» de abrir un espacio de diálogo», añadió la congresista opositora en Villavicencio (90 km al sureste de Bogotá), adonde debe llegar con el político.
Las FARC liberaron el domingo unilateralmente a tres policías y un militar rehenes desde 2007, en un proceso que también incluye este martes la entrega del ex gobernador del departamento de Meta, y del ex diputado regional Sigifredo López el jueves.
Esas liberaciones fueron gestionadas por «Colombianos por la paz», un grupo de personalidades liderado por Córdoba que promueve una salida pacífica al conflicto y que mantiene un intercambio escrito desde septiembre con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
«Lo quiero decir al país para que no digan que me fui de picnic con la guerrilla (el domingo), como lo sugirió ayer alguien», subrayó la legisladora, refiriéndose a declaraciones del comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla.
La senadora indicó que también manifestará a las FARC su compromiso de impulsar un canje de secuestrados por rebeldes presos, «porque este es un acuerdo humanitario de dos lados y lo importante es que hay gente decidida a trabajar por la paz».
Tras la liberación de Jara y López -rehén desde 2001- la guerrilla mantendrá aún cautivos a 22 oficiales y suboficiales de la Policía y el Ejército, a los que propone canjear por 500 rebeldes presos.