Con la liberación del ex diputado provincial colombiano, Sigifredo López, secuestrado en 2002 por las FARC, y cuya entrega está prevista para hoy a una misión humanitaria, esa guerrilla aún mantiene en lo profundo de la selva a 22 uniformados rehenes.
El helicóptero tipo Cougar facilitado por el gobierno brasileño para la operación de liberación, despegó hacia las 08:40 horas locales llevando consigo a cinco tripulantes, tres miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y a la senadora Piedad Córdoba, a quien las FARC le entregarán al rehén.
Yves Heller, vocero del CICR, dijo a la AFP momentos antes de la partida de la aeronave que «están dadas las condiciones de seguridad para la liberación, al tiempo que las condiciones del clima son relativamente buenas en la zona».
Destacó que «lo más importante ahora es manejar la información de la operación con mucha prudencia», para lo cual el CICR va a seguir «con su política de transparencia con los medios de información, pero siempre desde el marco de la discreción y la seguridad que debe tener esta operación».
López es el último de los políticos en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tras la liberación el martes del ex gobernador del departamento de Meta (centro), Alan Jara.
Las FARC también dejaron en libertad, el domingo, a tres policías y un soldado, a los que mantenían en su poder desde 2007.
A comienzos de 2008 los rebeldes entregaron al gobierno de Venezuela y a Córdoba a otros seis políticos que se encontraban secuestrados.
Las liberaciones de esta semana fueron anunciadas por las FARC el 21 de diciembre de 2008 como un gesto de buena voluntad hacia el grupo «Colombianos por la paz» que lidera Córdoba, y que aboga por una salida pacífica al conflicto armado del país y un canje de secuestrados.
Córdoba, del opositor Partido Liberal, reveló en conferencia de prensa, el miércoles, que aprovechó la liberación de Jara para enviar una carta al jefe militar de las FARC Jorge Briceño (alias Mono Jojoy) para «sensibilizarlo» con el fin de que se flexibilicen las condiciones para el canje humanitario.
En poder de las FARC, la más importante guerrilla del país andino, con unos 7.000 integrantes según cálculos del gobierno, quedan 22 militares y policías, algunos secuestrados desde hace más de 10 años, a los que intentan intercambiar por unos 500 insurgentes presos, tres de ellos en Estados Unidos.
Las FARC condicionan el intercambio a la desmilitarización de dos poblaciones del departamento de Valle (suroeste) con el fin de realizar allí las negociaciones, pero el presidente Alvaro Uribe rechaza esa petición y que los guerrilleros excarcelados vuelvan a las filas insurgentes.
El ex diputado del departamento de Valle que será liberado este jueves fue secuestrado el 11 de abril de 2002 con otros 11 de sus colegas, a quienes las FARC asesinaron en junio de 2007, al parecer cuando creyeron verse atacados por un grupo armado que resultó ser una facción de la misma organización rebelde.
López, 45 años, sobrevivió porque, según las FARC, se encontraba enfermo y había sido trasladado a otro lugar.