Familia a debate en Congreso Mundial


El Papa Benedicto XVI saluda a los feligreses en El Vaticano. El Pontí­fice escuchará ví­a satélite  los temas que se tratarán en el Congreso Mundial  de México.

Miles de católicos de todo el mundo se reúnen del 14 al 16 de enero para discutir asuntos como el aborto y el divorcio en el VI Congreso Mundial sobre la Familia a realizarse en Ciudad de México, donde la interrupción del embarazo, el divorcio expedito y las uniones del mismo sexo son legales.


La ausencia del Papa Benedicto XVI, quien participará a través de mensajes audiovisuales, le ha restado emotividad a este encuentro en México, donde aún está vivo el recuerdo de las cinco visitas que realizó Juan Pablo II marcadas por la asistencia de cientos de miles de personas a los actos religiosos. «Serí­a mentir decir que no hubo desilusión por la ausencia del Papa. Esperemos que si la salud se lo permite, el Santo Padre pueda venir para otra ocasión», dijo la semana pasada en El Vaticano el reverendo mexicano José Guillermo Gutiérrez, coordinador del evento.

En representación del pontí­fice asistirá el número dos de la Santa Sede, el cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado, quien concluirá el congreso con una disertación teológica y una misa ante unas 50.000 personas en la Basí­lica de Guadalupe, el principal templo mariano en América Latina. Benedicto XVI adujo problemas de salud al cancelar su viaje a la Ciudad de México, al parecer por la altura de la urbe (más de 2.240 m), por lo que será la primera vez que el Papa no participe en este congreso, lanzado en 1994 por Juan Pablo II.

Según los organizadores, unas 6 mil personas de 98 paí­ses se han inscrito para el evento, en el que también estarán presentes unos 200 obispos, 30 cardenales y más de 300 periodistas.

En la agenda de discusión figuran delicados temas de actualidad como el aborto, el divorcio, la eutanasia y las nuevas formas de convivencia familiar. Responder a las leyes que los permiten es una «obligación moral», consideró El Vaticano el pasado viernes al presentar este congreso.

«La familia debe enfrentar, con creatividad y espí­ritu decidido, el desafí­o de una cultura individualista y mercantilista basada en la producción y el consumismo», subrayó además el Vaticano.

Estos controvertidos asuntos serán discutidos en una ciudad cuya legislación permite el aborto antes de las doce semanas de gestación, la unión de personas del mismo sexo, el divorcio expedito y la interrupción del uso de medicamentos que prolonguen la vida en personas con males incurables.

El Partido Social Demócrata (PSD, izquierda) ha advertido que realizarán manifestaciones ante la sede del VI Encuentro Mundial de la Familia para exigir que la Iglesia respete el laicismo del Estado mexicano y cesen sus ataques a leyes que despenalizan el aborto o la unión de personas del mismo sexo.

El PSD también demandará que en el congreso se respeten otros modelos de familia «como las familias monoparentales encabezadas por jefas de familia, con dos mujeres al cargo de los hijos o dos hombres. E incluso de abuelos a cargo de los nietos», dijo su lí­der, el diputado local Jorge Dí­az Cuervo