Falta de voluntad e intereses entrampan agenda ambiental


Los peligros medioambientales podrí­an ser frenados con una legislación que ofrezca las herramientas legales para sancionar y para la depredación voraz de los recursos naturales. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Mientras un camino ancho y silencioso de deterioro se sigue abriendo contra el medio ambiente y los recursos naturales del paí­s, sigue sin avanzar la agenda legislativa en el Congreso de la República de Guatemala para proteger la destrucción, pese a ser propuestas ambiciosas.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

El manejo de los desechos sólidos es uno de los temas que más controversia tiene cuando se empieza su discusión. FOTO LA HORA: ARCHIVOEl agua es uno de los recursos que más polémica despiertan. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Ya no bastan los dedos de las manos para contar las leyes que se encuentran engavetadas en la Dirección Legislativa del Congreso de la República, y que, según sus ponentes, podrí­an ser herramientas eficaces para solucionar el deterioro, agotamiento y el desgaste de la naturaleza, así­ como evitar que la exploración y explotación de los recursos naturales sea una industria perniciosa para el paí­s, en especial las comunidades locales.

La contaminación del agua, los basureros clandestinos, la minerí­a metálica y no metálica, así­ como el agotamiento del recurso hí­drico, son las principales preocupaciones que resaltan en estas leyes ambientales.

De acuerdo con fuentes del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN), la cartera está con las manos atadas ante los delitos ambientales, ya que no hay un marco legal ni jurí­dico que les permita actuar con fortaleza, imponiendo sanciones. Al contrario, sienten una especie de desamparo en el Congreso de la República, ya que la agenda de la naturaleza se trata con indiferencia.

OBSTíCULOS

Ante estas quejas, Miguel íngel Cabrera Gándara, presidente de la Comisión de Ambiente, Ecologí­a y Recursos Naturales (CAERN) del Congreso, justifica que no siempre depende de los diputados que avance la agenda, sino que influye la variedad de ideologí­as y posiciones polí­ticas, justifica.

Uno de los problemas para el avance de las leyes ambientales es la inasistencia de los miembros de la CAERN, por ejemplo, aunque también, asegura Cabrera Gándara, que cuando se discuten las leyes, hay opiniones encontrada, sobre todo cuando afectan intereses. «Podrí­a ser en un momento dado, porque el Congreso es un ente eminentemente polí­tico», analiza el diputado.

En este marco, de los «encontronazos» polí­ticos, es que el tema del agua no avanza. «El tema de agua durante 20 años no ha podido pasar, porque hay ciertos departamentos donde las comunidades lo han manejado de forma ancestral y ellos no quieren esos cambios», apunta el Presidente de la comisión.

Una de las referencias que hace el diputado es a 48 cantones de Totonicapán, que organizaron movilizaciones masivas, para exigir que exista una regulación que beneficie a las comunidades. Sin embargo, hubo señalamientos de que estas protestas tení­an intereses polí­ticos.

DESECHOS Sí“LIDOS

Otro de los temas que tienen complicaciones habituales es el tema de los desechos sólidos. La iniciativa que intentaba regular este aspecto, no logró avanzar en el Pleno del Congreso -pese a contar con dictamen favorable-, debido a que algunas instituciones, municipalidades y empresas pidieron hacerse escuchar sobre ciertos artí­culos, y ahí­ se entrampó todo, comenta el legislador.

«Quieren hacer reformas en ese sentido; por ejemplo, el punto de vista de la iniciativa privada puede ser diferente al de las municipalidades. Ese consenso y ponerse de acuerdo es donde se entrampa la situación», explica.

MINERíA

A pesar de que solicitó conocer el contenido de las iniciativas de materia ambiental, no se llegó a obtener esta información. Sin embargo, se estima que hay al menos 16 propuestas de ley, entre las que sobresalen la ley de incendios forestales, ley de aguas, ley marco del cambio climático, ley de desechos sólidos y la polémica ley de minerí­a, entre otras.

En el tema de la minerí­a, este se vuelve más complejo, debido a la diversidad de recursos para su explotación.

Según un estudio publicado en septiembre pasado por el Centro de Investigaciones de la Economí­a Nacional (CIEN), sólo en minerales metálicos, Guatemala ofrece posibilidades de explotación de zinc, cobalto, cobre, cromo, hierro, magnesio, manganeso, mercurio, ní­quel, plata, plomo, oro, titanio, tungsteno y uranio, debido a la fuerte actividad volcánica que existe en el corredor central del paí­s.

Además, se explotan otros 29 recursos no renovables, como la piedra caliza, el grafito y el carbón, por ejemplo, según el referido estudio

AMBIENTALISTAS Piden revisión


Acerca de esa agenda de leyes ambientales, organizaciones y lí­deres ambientalistas coinciden que es importante aprobar nuevos instrumentos legales para promover la conservación del medio ambiente. También es necesaria la revisión de aquella normativa legal vigente, para evitar errores cometidos con anterioridad.

Al respecto de ello, Pavel Flores, lí­der ambientalista de San Marcos, considera que el Congreso deberí­a apresurar la aprobación de leyes que promueven la conservación de todo el medio ambiente, «Así­ como se apuran con los préstamos, las obras y otros temas que les interesan, deberí­an preocuparse un poco por las leyes que están pendientes», apunta.

«Es urgente que se regule la administración del agua en el paí­s […] aunque este recurso es abundante, también se está contaminando a paso rápido y no hay forma de regular su uso sin una ley especí­fica, que dé la pauta para ejecutar proyectos especí­ficos en pro de la conservación del vital lí­quido, refiere Flores.

Por otra parte, refiere que la actividad minera es referente de la necesidad de «actualizar» la ley, en vista que la actual legislación sobre actividades extractivas «no es lo que necesitan las comunidades donde se explotan los metales».

José Cruz, de la agrupación Madre Selva, estima que antes de aprobar nuevas leyes ambientales, el Congreso deberí­a pasar revista a las normas vigentes, que suponen impactos severos para el medio ambiente. «Pareciera que en Guatemala se legisla para promover negocios», lamentó el ambientalista.

«Luego de la firma de los Acuerdos de Paz, en 1996, se aprobaron las leyes que norman la generación de electricidad, las actividades mineras y la creación del Instituto Nacional de Bosques; esas leyes no fueron consensuadas ni analizadas por la sociedad civil, por lo que entonces no se sabí­a de los impactos que ahora representan para el ambiente […] lo mejor es no precipitarse», sostiene Cruz.

«No podemos perder de vista la perspectiva ambiental que tienen algunos legisladores, pero tenemos que considerar ante todo que lo más importante de una ley no son las buenas intenciones, sino la aplicación de las reglas», terminó.

COMISIí“N Diputados miembros


í‰stos son los diputados que forman la Comisión de Ambiente, Ecologí­a y Recursos Naturales.

Miguel íngel Cabrera Gándara (Presidente)

Luis Francisco Barquin Aldecoa

Manuel De Jesús Barquí­n Durán

Carlos Enrique Bautista Godí­nez

Gustavo Ernesto Blanco Segura

Manuel Eduardo Castillo Arroyo

Byron Juventino Chacón Ardón

Moisés David Chuvá de León

Ronnie Danilo Escobar

Juan Manuel Giordano Estrada

Jorge Enrique Gordillo Cortéz

Rubén Eduardo Mejí­a Linares

Luis Enrique Mendoza Rodrí­guez

Félix Ovidio Monzón Pedroza

Héctor Alfredo Nuila Ericastilla

Pedro Pablo Palma Lau

Juan Ramón Ponce Guay

Edgar Abraham Rivera Estévez

Armando Enrique Sánchez Gómez

Fredy Viana Ruano

Jorge Leonel Villatoro Monterroso