Las investigaciones continúan por la masacre de 11 personas en San José Nacahuil, en San Pedro Ayampuc, pero hasta el momento no existe una hipótesis contundente que esclarezca lo sucedido.
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Aunque una de las sospechas por parte de organizaciones indígenas refiere que las muertes podrían estar vinculadas con la resistencia pacífica en La Puya, el presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (Cocode), Felipe Pixtún, desestima esta versión, pues justifica que ninguno de los fallecidos pertenecía al grupo que apoya esta causa.
Pixtún fue entrevistado por La Hora, para conocer su versión sobre si existe alguna vinculación entre las muertes de San José Nacahuil con la resistencia pacífica en La Puya, pero argumentó que no hay vinculación, pues aunque admite que sí hay un grupo de personas afín a esta causa, ninguno de los fallecidos formaba parte de la misma.
“Sí hay un grupo como de 25 personas que ha ido a El Tambor a manifestar, pero entre los muertos no está ninguno de ellos”, explicó.
Según el presidente del Cocode, entre las personas muertas había albañiles y agricultores, conocidos en la comunidad; varios de ellos dejaron niños en orfandad.
Por otro lado, el Ministerio de Gobernación (Mingob) sostiene que los crímenes fueron cometidos por grupos de pandillas que operan en el sector, versión que es desechada por los pobladores de San José Nacahuil, puesto que argumentan que ellos “están organizados”, y aunque sí hay grupos delictivos que llegan de la capital, no se atreven a atacarlos o extorsionarlos.
La población argumentó que antes de la masacre, elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) habrían solicitado la papelería de una de las cantinas y les habrían exigido Q500.
Los vecinos sospechan de la PNC, por eso exigen una investigación exhaustiva del caso y rechazan la presencia policial. Por el tema de la seguridad hay versiones encontradas, unos piden la presencia del Ejército, pero otros justifican que “pueden cuidarse solos”, como lo han hecho en los últimos años.