El triunfo de ílvaro Colom en las elecciones del pasado 4 de noviembre se sustentan en la presencia de la imagen del candidato cuya esencia fue transmitir la esperanza de lograr cambios sociales y socioeconómicos sin recurrir a la violencia, y un plan de gobierno ampliamente analizado por los integrante de de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), y consolidado ideológicamente por medio de un Congreso partidario.
La conclusión del proceso electoral guatemalteco señala la vigencia de una racionalidad política de ciudadanos y ciudadanas y consolida el actual proceso democrático. La alternabilidad en el poder indica que es posible continuar impulsando la cultura de paz. El respeto a la pluralidad será el valor a fortalecer en el futuro para no enfrentar nuevamente la pesadilla de las campañas negras. Son los falsos creadores de opinión quienes resultaron derrotados. Fracasó la tendencia fascista del temor y repetir mentiras en el afán de lograr una verdad que resulta ser otra falsedad.
En la actualidad la ciudadanía ha integrado a su acervo cultural la experiencia de las encuestas. Quienes las realizaron en Guatemala presentaron datos para satisfacer los deseos de quienes los contratan, con resultados que no reflejan la realidad. Aunque debe reconocerse la seriedad y ética profesional de algunas, destacó en Guatemala la mediocridad para tratar de influir en diferentes sectores de la población.
A nivel internacional destaca el apoyo que tendrá la UNE como miembro de la Internacional Socialista (socialdemócrata) y de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y EL Caribe (COPPPAL). Las integran más de 300 organizaciones políticas, actuando en forma abierta, y sin recibir imposiciones ideológicas. En ellas se encuentra una nueva visión del mundo la cual se traduce en el necesario impulso a la democracia y colocar al ser humano como eje del desarrollo sustentable. La tolerancia y el respeto a los derechos humanos, el diálogo y la negociación política son inherentes a estas organizaciones.
Las mujeres participan en esos partidos en igualdad de condiciones y no se desarrolla ninguna forma de discriminación.
La UNE ganó las elecciones porque logró transmitir la necesidad de fortalecimiento institucional del Estado, la construcción de ciudadanía, evitar la fragmentación social y el respeto a los grupos culturales de Guatemala. Quienes votaron por esa organización lograron comprender los cuatro objetivos estratégicos dentro de su política económica: la generación de empleo, aumento del salario real de los trabajadores, disminución de la pobreza y erradicación de la pobreza extrema, y reducir la desigualdad en la distribución de la renta nacional.
Con el planeamiento de una mano amiga y solidaria, pero con firmeza para cumplir con la ley y lograr más solidaridad entre guatemaltecos y guatemaltecas. La UNE planteó el derecho a la vida como valor fundamental de su gobierno y creará el Instituto del Migrante y su Familia. Los factores destacados de su política migratoria se ubicarán según la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Internacional de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios, aprobada por la ONU en 1999.
Otro factor relevante para la ciudadanía guatemalteca fue el candidato a la vicepresidencia, el doctor. Rafael Espada, destacado cardiólogo que tiene presencia con su especialidad en Estados Unidos. Fue una decisión meditada y amplios sectores de la población vieron en ella un hecho congruente.
La UNE enfrentó el asesinato de 17 miembros, uno de ellos diputado, alcaldes y militantes. Hechos lamentables. La responsabilidad de ílvaro Colom será, como representante de la unidad guatemalteca, no vulnerar ningún derecho cultural, económico, político o social y, de esa manera, evitar cualquier exceso de orden individual.
Concluyó el proceso electoral. La paz es un propósito relevante; sin embargo, para lograrla, además de respetar la posición política e ideológica de la ciudadanía, debe combatirse, mediante la ley, cualquier expresión de la delincuencia organizada. Esta fue una promesa de ílvaro Colom. Hombres y mujeres de Guatemala no pueden vivir con base al temor. Lograr la seguridad será determinante para el éxito del gobierno que se iniciará el 14 de enero de 2008. Es un reto y la ciudadanía velará por su cumplimiento.