Los análisis de ADN de un hombre abatido el sábado por la policía revelaron que no se trata de Nurdin Mohamed Top, uno de los extremistas islamistas más buscados de Indonesia, prófugo desde hace más de seis años.
Los análisis de ADN mostraron que el rebelde que murió en el ataque no era el presunto cerebro de los atentados de los últimos años en Indonesia, Nurdin Mohamed Top, sino un cómplice sospechoso de participar en los atentados del 17 de julio contra sendos hoteles de lujo de Yakarta, identificado como Ibrohim.
«Anuncio oficialmente que la guerra contra el terrorismo todavía no ha terminado», afirmó el miércoles el portavoz de la policía, Nanan Soekarna, durante una conferencia de prensa.
«El cuerpo es el de Ibrohim (…). Hemos cotejado el ADN con una muestra de Johor (el hijo de Nurdin) pero no coincidió», añadió.
Ibrohim era un florista que trabajaba en los hoteles JW Marriott y Ritz-Carlton, donde siete personas, entre ellas varios extranjeros, murieron en ataques suicidas simultáneos el mes pasado, en el primer atentado contra occidentales en Indonesia desde 2005.
La policía mostró grabaciones de cámaras de seguridad que muestran a un hombre, supuestamente Ibrohim, escoltando al presunto kamikaze cerca del hotel Marriott, unos días antes del atentado del 17 de julio, y luego transportando material destinado a fabricar la bomba, por una entrada reservada al personal.
«Ibrohim fue un planificador que estaba siempre presente en las reuniones con Nurdin Mohamed Top,» dijo Soekarna.
«Iba a cometer un atentado suicida contra Cikeas», la casa del presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, en las afueras de Yakarta, añadió el portavoz, refiriéndose a otro complot desbaratado por la policía el sábado.
Al ser preguntado acerca de si Nurdin Top había planificado personalmente los ataques contra los hoteles de Yakarta, Soekarna respondió: «Sí lo hizo (…). í‰l fue el cerebro de todo eso».
La policía había recibido indicaciones de que el extremista islamista estaba escondido el viernes en una granja en el pueblo de Beji, en Java Central, y la unidad antiterrorista lanzó un ataque con armas pesadas contra la casa.
El canal de televisión local Metro TV había informado de que Nurdin Mohamed Top había muerto durante el asalto, despertando la esperanza de que la cacería humana había terminado.
Pero la policía, que usó muestras de ADN de su hijo en Malasia, nunca confirmó la información, y al contrario comprobó que el insurgente había logrado volver a escapar.
Las huellas digitales ya habían revelado que el hombre abatido no era Nurdin. Según un periodista de la AFP, al menos tres personas murieron durante esa operación que duró más de 17 horas.
El islamista pudo haberse escapado de la casa antes del asalto de la policía, indicó una fuente de la policía antiterrorista. «No fuimos tan rápidos como él», añadió.
Nurdin Mohamed Top, ex contador de 41 años y de origen malasio, lidera una red regional de la Yamaah Islamiya, «Al Qaida en el Archipélago Malayo», acusada de cometer los atentados de Bali (202 muertos en 2002) y del hotel Marriot en Yakarta (12 muertos en 2003).
Nurdin Mohamed Top ya había logrado escapar de dos asaltos policiales anteriores, y su leyenda probablemente siga creciendo entre sus discípulos y en los sitios de Internet islamistas ahora que se confirmó que logró escapar una vez más.
Las fuerzas antiterroristas indonesias quieren atrapar a «NMT», como lo llama la policía, antes de que dañe todavía más la imagen de Indonesia, el mayor país musulmán del mundo, considerado estable y moderado.