Hoy en horas de la mañana autoridades guatemaltecas y estadounidenses realizaron los trámites correspondientes a la extradición de los hermanos Juan Ramón, Joaquín Anselmo y Renato Fernando, de apellidos Frías Rivera juntamente con el colombiano Alirio Muñoz Muñoz, todos sindicados por autoridades norteamericanas de narcotráfico y lavado de dinero en el estado de Texas.
La justicia de Estados Unidos los reclamaba por su vinculación a hechos de narcotráfico y lavado de dinero luego de haberse comprobado que traficaron con cocaína y heroína de 2004 a marzo de 2005.
Los hermanos Frías fueron capturados el 14 de junio de 2005 en la zona 10 capitalina y hasta ayer guardaban prisión en el Reclusorio Preventivo de la zona 18. Tras investigaciones que realizara el Ministerio Público en contra de los hermanos, se les acusa de pertenecer a los cárteles de Sayaxché y Cobán, siendo originarios de este departamento. Juan Ramón era uno de los líderes de la organización que transportaba heroína y cocaína de Guatemala hacia México, y de ese país a EE.UU. a través de Texas. La droga era transportada en baterías de automóviles, según reporte oficial.
La policía antinarcótica de Guatemala dijo que a los hermanos Frías se les empezó a seguir la pista desde 2001, cuando se les incautó 214 kilos de cocaína. Ambos son representantes de empresas y uno de ellos posee más de 15 automotores.
La extradición de los hermanos estuvo en manos del ex presidente í“scar Berger, esto después que quedara firme la resolución de extradición de la Corte Suprema de Justicia y se enviara el expediente al Ejecutivo por medio de la Cancillería con lo cual el ex gobernante decidió la entrega de los guatemaltecos al país del norte para que sean juzgados. Hacia el final de su mandato, Berger afirmó haber dejado firmado el expediente para que se realizara el trámite; «solo es cuestión de tiempo para que lo reciban los tribunales», comentó luego de que inaugurara el aeropuerto de Quetzaltenango.
Antes de entregar la presidencia í“scar Berger firmó el documento que autorizaba la extradición de los hermanos Frías, a quienes la justicia de Estados Unidos reclama por narcotráfico.