Impotencia y desamparo. Vecinos de distintas colonias denuncian que grupos de extorsionistas han amenazado su tranquilidad hostigándolos a que paguen cantidades muchas veces fuera de su alcance; esto ha obligado, incluso, a abandonar sus viviendas.
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En la colonia Villalobos I, un grupo de vecinos que prefirió no identificarse, aseguran que constantemente son amenazados para que paguen grandes cantidades de dinero a cambio de que no les suceda nada.
Una mujer que prefirió ocultar su nombre real bajo el seudónimo de Juana Rodas, relata que su madre falleció el año pasado luego que fueran presionados con la amenaza de matarlos.
Era extorsionada por Q5 mil, dinero que no pudo reunir. «Ella estaba con problemas de salud y no resistió la presión», argumenta Rodas sobre el deceso de su progenitora.
Además, los Rodas no conocieron la tranquilidad durante mucho tiempo. Además de enfrentar la muerte de la anciana, también eran manipulados para que pagaran al menos seis mil quetzales a desconocidos.
Otra víctima, que pidió que le llamaran Julio, es dueño de una tienda ubicada en el mismo sector. Relata que constantemente llega un grupo de extorsionistas exigiéndole productos bajo la amenaza de agresión.
Tiene que hacerlo, dice, pues ha visto cómo muchos tenderos son víctimas mortales de estos delincuentes.
Otros que están todo el tiempo acosados por los extorsionistas son los vendedores ruteros. Uno de ellos dijo a este vespertino que a algunas colonias donde intenta vender sus productos le piden Q20 diarios. «Si no lo damos, nos matan», dice.
MEJOR HUYEN
No hace mucho tiempo, una mujer de 60 años tuvo que abandonar su residencia en la zona 12, por las constantes molestias de delincuentes. Protegiéndose en el anonimato, confiesa que desconocidos le pedían Q20 mil, dinero que era imposible reunir y con temor prefirió huir.
«Pasaron disparando en mi casa para hacerme presión», recuerda.
Ese es más o menos el clima en que viven vecinos de distintas colonias de la ciudad capital. Y aunque en algunos casos conocen a los líderes de las bandas que extorsionan, el miedo a las represalias los tiene silenciados.
En Villalobos, por ejemplo, denuncian que tres mujeres, reconocidas como las responsables de los hechos delictivos. Los mismos vecinos han establecido los vínculos que las bandas tienen con pandilleros de otros lugares formándose una red criminal.
SIN TRANQUILIDAD
Los residentes indican sentirse «hartos» de dicha situación. Señalan estar cansados de no poder vivir en paz, a causa de las extorsiones.
En algunos casos se han formado grupos de autoprotección. Siempre en Villalobos I, en un sector conocido como La Unión, se organizó un grupo de al menos 20 personas que se autoproclamaron patrulla de resguardo del área.
Las personas tienen entre 18 y 25 años y cobran obligadamente 20 quetzales por cada familia.
César Flavio Ventura, jefe del Distrito Central de la Policía Nacional Civil, manifiesta que los vecinos deberían denunciar estos hechos ante el Ministerio Público, ya que muchas veces se quedan callados y es muy difícil identificar a los responsables de estos abusos.
Ventura dice estar consciente de que hay escasos elementos policíacos para proteger a toda la población; pese a ello, señala que hacen su mejor esfuerzo para combatir este flagelo.
Ayer se anunció que los elementos asignados a tareas administrativas saldrán a las calles para el resguardo de la población, esto con el objetivo de disminuir los niveles de violencia y delincuencia. Actualmente hay 19 mil 191 agentes de la PNC para más de 13 millones de guatemaltecos.