Expulsa a surcoreanos de parque conjunto


Corea del Norte expulsó este jueves a la mayorí­a de los responsables surcoreanos de un complejo industrial implantado en la ciudad fronteriza norcoreana de Kaesong y sí­mbolo de colaboración entre las dos Coreas, respondiendo a la lí­nea más severa adoptada recientemente por Seúl.


La medida es una protesta contra los comentarios del ministro surcoreano de la Unificación, que habí­a supeditado la expansión del complejo a unos progresos tangibles en el proceso de desnuclearización del Norte, precisó un portavoz de ese ministerio, encargado de las relaciones con Pyongyang.

A requerimiento del régimen comunista, el Gobierno surcoreano repatrió el jueves a 11 de sus 13 ejecutivos destinados en Kaesong.

La presidencia surcoreana dijo que las expulsiones podrí­an perjudicar los ví­nculos entre ambos Estados, que han mejorado en los últimos años tras décadas de hostilidad.

El complejo de Kaesong, financiado por Seúl y creado en 2005, emplea a 24.000 norcoreanos, que trabajan por cuenta de unas 69 empresas del Sur. Los empleados del Norte cobran unos 70 dólares mensuales y el complejo genera todos los meses 15 millones de dólares en bienes manufacturados (ropa, calzado, bolsos, utensilios de cocina, etc.).

El nuevo presidente de Corea del Sur, el conservador Lee Myung-Bak, ha prometido adoptar una lí­nea más pragmática y menos ideológica con el Norte, tras una década en la que sus predecesores trabajaron intensamente por mejorar las relaciones con Pyongyang.

Lee convocó una reunión de emergencia con responsables de seguridad tras las expulsiones del complejo de Kaesong, un enclave capitalista al norte de la frontera que se ha convertido en una importante fuente de recursos para el empobrecido régimen de Pyongyang.

«El acto abrupto de Corea del Norte es lamentable y puede suponer un obstáculo en el desarrollo de las relaciones entre las dos Coreas», dijo tras la reunión su portavoz Lee Dong-Gwan.

Por su lado, el ministerio surcoreano de la Unificación advirtió que las expulsiones pueden alejar a posibles inversores.

Corea del Norte firmó el pasado año un acuerdo con Estados Unidos, Corea del Sur, Rusia, Japón y China por el cual se comprometí­a a desmantelar completamente sus instalaciones y programas nucleares.

Sin embargo el proceso se encuentra en punto muerto, ya que, aunque el Norte dice que declaró todos sus programas nucleares en noviembre, Estados Unidos sostiene que Pyongyang no da cuenta de un supuesto programa de enriquecimiento de uranio y que además está ayudando a Siria a desarrollar armas nucleares.