Explotación de recursos y poca tributación en minerí­a


Fernando Solí­s, de la asociación civil El Observador, comenta la experiencia de Guatemala. FOTO LA HORA: JOSí‰ OROZCO

La declaratoria de la Conferencia Internacional de Minerí­a -que se llevó a cabo en el paí­s recientemente-, detalla que en la experiencia de los seis paí­ses que participaron en ella, la industria extractiva de metales es contraria al desarrollo de las comunidades.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

Representantes de varios paí­ses de América Latina exponen las razones de rechazo a la minerí­a, en sus paí­ses, durante una conferencia de prensa esta mañana. FOTO LA HORA: JOSí‰ OROZCO

«Las empresas que operan en nuestros paí­ses no tributan acorde a las enormes ganancias que obtienen en el mercado internacional», reza la declaratoria, que se dio a conocer esta mañana, luego que concluyera la conferencia que tuvo lugar en Antigua Guatemala, del 3 al 5 de agosto.

Según Fernando Solí­s, de la asociación civil El Observador, se sabe que por el 1%% de las regalí­as (ganancias) que se quedan en el paí­s de la actividad minera, llega a representar hasta el 1 por millar de las utilidades de las ventas internacionales del oro.

Asimismo, consideró que la tributación que la industria extractiva hace en los paí­ses donde tiene actividades, es relativamente baja, si se tiene en cuenta que las autoridades del Estado no tienen la capacidad de verificar la veracidad del lucro que les genera a las empresas, por lo que el Impuesto Sobre la Renta al que están sujetas no representa un alto porcentaje para la tributación del Estado.

CONTRARIA AL DESARROLLO

La principal conclusión que hicieron los participantes de la Conferencia, es que la actividad minera ha sido contraria al desarrollo de las comunidades, debido a que los gobiernos no cumplen con su responsabilidad de garantizar los derechos humanos y el desarrollo integral de las personas.

«No regulan la actividad empresarial; en la práctica no sancionan, no implementan, ni hacen cumplir la normativa ambiental (…) En otros casos, las instancias de monitoreo ambiental están parcializadas a favor de las empresas extractivas», indicaron en la declaración final de la conferencia.

«Es un modelo que degrada el ambiente, el territorio y las comunidades», dijeron los ponentes, entre quienes se contó con la experiencia de representantes de Bolivia, Perú, Honduras, Bélgica, Holanda y Guatemala.

AUTODETERMINACIí“N

La autodeterminación de los pueblos ha sido ignorada por los Estados, ya que en los paí­ses donde se desarrolla actividad minera, las comunidades se enteran de los megaproyectos de desarrollo -que según los conferencistas responde a una nueva fase de la explotación de recursos naturales y materias primas, para paliar la crisis, generada por el modelo capitalista- cuando inician las actividades de la industria.

En Guatemala se han llevado a cabo al menos 36 consultas comunitarias donde se ha rechazado la instalación de megaproyectos y en las cuales las comunidades han exigido la implementación de modelos distintos de desarrollo.

LEY Temor


Los participantes de la conferencia advirtieron su temor porque la nueva ley de minerí­a -que se discute actualmente en el Congreso-, únicamente reafirme los privilegios para la industria de minerí­a.

También negaron que la misma haya sido discutida y consensuada con las comunidades afectadas.