Un artefacto causó la detonación que provocó importantes daños materiales pero ningún herido esta madrugada en la estación de Bérriz (País Vasco).
«Sabemos que la explosión ha sido originada por un artefacto de tipo mixto, es decir, compuesto por un iniciador y líquido inflamable», indicó un portavoz del departamento de Interior del gobierno regional vasco.
La explosión tuvo lugar hacia las 00:30 horas locales en la estación del Euskotren (tren de vía estrecha entre Bilbao y la frontera francesa pasando por San Sebastián) de Bérriz.
Durante la noche, el departamento de Interior vasco había indicado que varios agentes se desplazaron hasta el lugar de la explosión para ver si se trataba de un acto de «kale borroka» (violencia callejera, en euskera) o de un atentado de la organización separatista armada vasca ETA.
«No atribuimos este ataque a nadie», destacó el sábado por la mañana el portavoz que precisó que policías especializados en explosivos iban a preparar un informe sobre la composición del artefacto.
Esta detonación no estuvo precedida de ningún aviso, como suele hacer ETA antes de sus atentados.
El sábado por la noche también se registraron en el País Vasco varias acciones de violencia urbana que dejaron daños materiales.
La estación de tren regional de la localidad de Amorebieta y dos cajeros automáticos de Sestao fueron atacados con cócteles molotov que dañaron además el vehículo de un concejal municipal del Partido Nacionalista Vasco (PNV, cetroderecha) de Lekeitio.
Los actos de violencia callejera son frecuentes en el País Vasco y se caracterizan por ataques con cócteles molotov contra edificios oficiales, estaciones o cajeros automáticos. Se atribuyen a jóvenes independentistas radicales que la justicia española considera «grupos de apoyo» a ETA y su «cantera».
Estos ataques se producen el día en que el presidente del gobierno regional vasco, el nacionalista Juan José Ibarretxe (PNV), había previsto organizar un referéndum sobre el derecho a la autoderminación de la región, que la justicia española declaró ilegal.
ETA, que está inscrita en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea (UE) y Estados Unidos, es responsable de 824 muertos en 40 años de violencia para obtener la independencia del País Vasco.
Después de un alto el fuego de más de un año (marzo de 2006-junio de 2007), la organización armada retomó su campaña de atentados y desde entonces ha matado a cinco personas: tres guardias civiles, un militar y un ex concejal socialista.