La operación militar colombiana que dio muerte en Ecuador al segundo hombre de las FARC, Raúl Reyes, originó una controversia entre juristas y especialistas en defensa nacional de los dos países acerca del concepto de soberanía nacional, que algunos consideran debe ser redefinido.
El ex magistrado y ex candidato presidencial colombiano, Carlos Gaviria, rechazó la operación colombiana y calificó a la acción de «injustificada», afirmando que fue «una clara violación a la soberanía de Ecuador».
Gaviria dijo que si bien «el terrorismo es un hecho que se debe enfrentar solidariamente por la comunidad de naciones, ello no puede llevar a desdibujar completamente el Derecho».
«A mí me parece que a esa acción contra el terrorismo hay que ponerle límites y límites jurídicos que no dependan del arbitrio de cada gobernante», precisó.
En ese sentido, el profesor ecuatoriano de derecho político y constitucional de la privada Universidad San Francisco, Diego Pérez, aseguró que desde el punto de vista del Derecho Internacional «es ilegal e ilegítimo que un país ingrese a otro para realizar un operativo militar sin autorización, alegando legítima defensa».
Por su parte, el coronel retirado Jorge Brito, ex catedrático en la Academia de Guerra de Ecuador, manifestó que «desde el marco militar internacional ningún país tiene el derecho, bajo ningún pretexto, de realizar un operativo militar sin autorización en otro territorio».
«La única excepción posible es la de una alianza entre ejércitos avalado por el poder político», anotó.
Pero el general Rafael Samudio, ex ministro de Defensa y abogado colombiano, argumentó que hoy en día «hay que tener una flexibilidad en la interpretación de los conceptos de soberanía, tanto en el campo interno como en el externo».
Explicó que «la globalización, las alianzas comerciales o militares, como la OTAN, hasta cierto punto son hechos que limitan la soberanía de un país en cualquiera de esos órdenes».
Anotó que el ejemplo más palpable de la situación actual es que «hasta hace pocos años era inaceptable que una corte internacional fuera a desconocer un fallo de justicia de un país determinado».
Sin embargo, recordó que ahora la Corte Penal Internacional (CPI) o la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pueden condenar a un Estado o un connacional, cuando consideran que el país respectivo no administró justicia, con lo que se demuestra que «los conceptos de soberanía no son tan absolutos».
Agregó que frente a fenómenos modernos como el terrorismo y el narcotráfico, «es necesario revaluar y flexibilizar el concepto de soberanía que se conoce hasta ahora, y que estaba dado por unos límites geográficos, físicos o naturales».
Mientras, Rafael Nieto, ex magistrado de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sostuvo que a «la soberanía hay que entenderla como un derecho del Estado, pero no es un derecho del Estado para permitir que se atente contra otro Estado desde ese territorio».
Sobre la operación militar colombiana en Ecuador, Nieto aseguró que allí «no hubo violación de la soberanía».
«Una violación de la soberanía sería si Colombia hubiera entrado para derrocar al gobierno o para producir una secesión territorial. Nada de eso hay aquí. Lo que hubo fue un acto de minutos para castigar un delincuente que busca refugio o ha estado refugiado allí impunemente», concluyó.