Las Reformas Constitucionales deben tener un amplio e intenso debate antes de que vayan primero que las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, ya que “la reforma electoral debe ser prioridad en cualquier caso, porque al final son los partidos políticos quienes debatirán las reformas constitucionales, es preferible una ley que regule a los partidos políticos para que tengamos mejores partidos y por lo tanto una mejor reforma constitucional”, asegura Hugo Nogales del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep).
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Según Nogales, hay algunas reformas electorales que requieren de reforma constitucional y el gobierno está incluyendo algunos temas como la elección a diputados, o el tamaño del Congreso, etc.
Según el analista, desde esa lógica es entendible que el gobierno pretenda pasar el paquete de reformas constitucionales antes de las reformas electorales, sin embargo lo que se plantea es que las reformas a la Constitución requieran un amplio debate que parta de interlocutores legítimos, “el problema es que con la actual ley electoral con los vicios que tienen algunos partidos políticos no es recomendable que entren a discutir reformas a la Constitución”.
Asegura que las reformas constitucionales requieren de un debate intenso y amplio que el entrar en ese proceso actualmente implicaría, por términos de agenda, dejar por un lado las reformas electorales, que son vitales y urgentes, mientras que las reformas constitucionales pueden esperar que se dé una discusión más amplia.
Nogales asegura que uno de los problemas de reforma constitucional es que si se somete a una consulta popular sería un proceso demasiado largo, mientras que las reformas electorales son procesos puntuales en donde ya existen propuestas de varios sectores y por lo tanto deben tomarse con urgencia.
Además, señala que existe una serie de artículos que se buscan reformar de la ley electoral y de partidos políticos, que no requieren de reformas constitucionales, por lo tanto debe darse prioridad, “por ejemplo el financiamiento público de los partidos políticos, el tema de la democracia interna de los partidos son artículos que no requieren de reforma constitucional y que son incluso más importantes que la forma de elegir a diputados, que es lo único que requiere reforma constitucional, pues es una cuestión de prioridades”.
Entre tanto, Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudadana coincide con Nogales al decir que las reformas constitucionales deben ser objeto de un amplio debate en la sociedad, ya que pueden surgir mejores propuestas de las que se han elaborado en el tema del eje político para desarrollar posteriormente las reformas a la ley electoral y de partidos políticos.
Asegura que hubiera sido mejor realizar primero las reformas electorales y luego las reformas constitucionales, pero obviamente si se discutirán primeramente las reformas constitucionales ya no hay tiempo de aprobar de alguna manera las reformas electorales, sin embargo, expuso que se puede enriquecer mucho más la propuesta de reformas constitucionales que tienen que ver con el sistema de partidos políticos.
Además, señala que las reformas constitucionales sentarían las bases de lo que podría ser la reforma a la ley electoral y de partidos políticos, por ejemplo en lo que respecta a los distritos electorales, el número de diputados, etc.