Irán será llamado hoy a congelar sus actividades de enriquecimiento de uranio, al término de una reunión de dos semanas de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en Viena destinada a mejorar la eficacia del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP).
Según una declaración recapitulativa de la presidencia japonesa de la que tuvo conocimiento, Irán «es llamado firmemente a cumplir todas las exigencias de las resoluciones 1737 y 1747 del Consejo de Seguridad» de la ONU, que urgen a poner freno a estas actividades nucleares.
El Consejo de Seguridad, así como la AIEA, instan sin cesar a Irán a suspender su programa de fabricación de combustible nuclear conforme al TNP, debido a los riesgos de proliferación que éste representa.
La declaración del embajador japonés ante la AIEA, Yukiya Amano, será presentada en principio el viernes por la noche para ser debatida entre los 130 Estados que participan en la reunión de Viena, según fuentes diplomáticas.
Irán, que niega toda violación de sus obligaciones respecto al TNP, del que es firmante, tratará por su parte de impedir la adopción del texto, agregaron las fuentes.
Según la declaración, «las numerosas resoluciones unánimes del Consejo de Seguridad sobre el programa nuclear iraní demuestran la determinación de la comunidad internacional en este asunto».
Irán «ha demostrado que está dispuesto, a condición de que el Consejo de Seguridad deje de implicarse, a resolver (estas) cuestiones en el marco de la AIEA», la instancia encargada de velar por la aplicación del TNP, subraya el documento.
Por otro lado, los participantes en la reunión expresarán su «gran inquietud sobre el programa nuclear de Corea del Norte y su anuncio de un ensayo nuclear en octubre de 2006».
La reunión de Viena, abierta el pasado 30 de abril, es la primera de una serie de encuentros destinados a preparar la próxima sesión para revisar el TNP, prevista en 2010.
Sin embargo, sus trabajos no pudieron arrancar hasta el pasado martes debido al bloqueo que mantuvo hasta entonces Irán sobre el orden del día.
Con esa postura, los iraníes exasperaron incluso a sus aliados no alineados, que defienden en su mayoría una modificación del tratado, tras un primer intento fracasado durante una conferencia en 2005 en Nueva York.
El convenio, que data de la Guerra Fría, ha quedado obsoleto en materia de proliferación y de desarme nuclear, según los expertos.
La declaración deplorará la «modesta actitud» con la que las potencias nucleares declaradas cumplen sus compromisos de desarme.
En el transcurso de la reunión, varios participantes, como Sudáfrica, exigieron a estos países una «mayor transparencia sobre sus capacidades militares nucleares» y denunciaron la modernización de los arsenales británico y estadounidense, según el texto.
Solicitaron igualmente que «hasta que no se eliminen las armas nucleares, los Estados nucleares deben garantizar a los no nucleares que no las utilizarán contra ellos», en una discreta alusión a Estados Unidos, que no ha descartado optar por ese recurso en defensa de sus intereses.