Exigen acceso a desplazados


El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, viajará hoy por la noche a Sri Lanka para una visita de 24 horas durante la cual exhortará al Gobierno de Colombo a autorizar el acceso para las organizaciones humanitarias a los 250.000 desplazados por el conflicto.


Ban se entrevistará mañana con el presidente srilanqués, Mahinda Rajapakse, y con el ministro de Relaciones Exteriores, Rohitha Bogollagama, antes de acudir a la que fue zona del conflicto, en el norte del paí­s, donde visitará el campo de Manik Farm, que acoge a decenas de miles de refugiados.

El régimen de Colombo proclamó a principios de la semana su victoria sobre los independentistas tamiles y el fin de una guerra que dejó «entre 80.000 y 100.000 muertos en 27 años», según cifras de la ONU publicadas el miércoles.

El ejército, por su lado, afirmó haber abatido al jefe de los los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE), Velupillai Prabhakaran.

Colombo deberá autorizar el acceso «total e incondicional» de las organizaciones humanitarias a los civiles y organizar «rápidamente» el regreso de las poblaciones desplazadas, habí­a subrayado el martes Ban Ki-moon al anunciar su viaje a la isla.

Este viernes, catorce agencias internacionales de auyda humanitaria exhortaron al «Gobierno de Sri Lanka a levantar las restricciones de acceso a los campos de desplazados internos en el norte del paí­s, donde se vive una degradación continua de la situación humanitaria».

«Miles de vidas están amenazadas en Sri Lanka porque el acceso de los equipos y vehí­culos humanitarios a las poblaciones desplazadas está limitado», dijeron las ONGs en un comunicado.

Según estas ONGs, los campos de desplazados se extienden sobre casi 500 hectáreas y es necesario más de una hora para cruzarlos a pie: «Sin vehí­culos, no podemos trabajar correctamente, lo que constituye un riesgo suplementario por las poblaciones».

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) habí­a deplorado el jueves la decisión de las autoridades srilanquesas de restringir el acceso de la ayuda humanitaria al mayor de los campos de desplazados de Menik Farm, cerca de Vavuniya (norte), donde se apiñan más de 130.000 personas.

El Gobierno sólo autorizó el acceso a la ayuda alimentaria de urgencia, con lo cual queda excluido el CICR, pero también las agencias de la ONU.

Estados Unidos también instó el jueves al Gobierno de Colombo a levantar las restricciones de acceso.

Sin embargo, el mismo dí­a, un alto responsable de la ONU, Vijay Nambiar, jefe de gabinete de Ban, pudo acudir a campos de personas desplazadas cerca de Vavuniya.

El martes, Ban dijo estar «aliviado por el fin de las operaciones militares, pero profundamente perturbado por la pérdida de vidas entre los civiles».

El secretario general consideró que las eventuales denuncias de crí­menes de guerra «deben ser objeto de una investigación apropiada», y que lograr la «reconciliación nacional» exige tener en cuenta las «aspiraciones legí­timas» de todas las minorí­as, incluida la tamil.

El presidente Rajapakse exhortó ayer al fin de las divisiones étnicas, y declaró que con la derrota de los rebeldes debí­a abrirse una era de unidad.

El jefe de Estado también prometió que los 250.000 civiles desplazados serí­an reinstalados de aquí­ a seis meses, y los campos se cerrarí­an «lo antes posible», indicaron hoy emisarios indios, luego de una entrevista con el mandatario srilanqués.

Desde enero hasta la victoria militar total proclamada el lunes por Colombo sobre la guerrilla tamil, decenas de miles de personas huyeron la zona de guerra. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), 265.000 personas están registradas en los campos.