Exfuncionario demanda a ONU compensación de un millón de dólares


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El ex funcionario de la Organización de las Naciones Unidas James Wasserstrom dijo que fue despedido de su cargo en Kosovo, detenido brevemente en la frontera, su apartamento en Pristina fue registrado y fue humillado con afiches de «se busca» que fueron colocados en la misión de la ONU después de que él denunció algunos probables casos de corrupción.

Por ANITA SNOW NACIONES UNIDAS / Agencia AP

Wasserstrom solicitará el miércoles una compensación de un millón de dólares por daños en un caso considerado como una prueba mayúscula del nuevo tribunal para asuntos de empleados del organismo.

Este nuevo tribunal reemplazó a un sistema secreto y plagado de demoras que algunos expertos legales en el 2006 calificaron como «disfuncional» y algunos crí­ticos consideraron que favorecí­a mayoritariamente a la parte patronal.

La audiencia del miércoles está destinada a determinar si altos funcionarios de las Naciones Unidas tomaron represalias contra Wasserstrom por haber denunciado casos de corrupción de algunos de sus colegas.

Bajo una ley de protección a los denunciantes, la cual fue suscrita por el entonces secretario general Kofi Annan en el 2005, a todos los empleados de las Naciones Unidas se les deberí­a ofrecer protección de posibles represalias por sus denuncias.

Sin embargo, para Wasserstrom, un ciudadano estadounidense, señaló que su empleo con la Misión de Administración Interina de las Naciones Unidas en Kosovo fue eliminado en el 2007 después de que denunció a sus colegas que al parecer recibí­an sobornos de funcionarios locales del sector energético.

Wasserstrom se quejó de que fue brevemente arrestado por la policí­a de las Naciones Unidas y su oficina fue registrada y clausurada durante meses mientras la misión le seguí­a una investigación por lo que calificó como «razones de conflicto de interés» y después de que Wasserstrom firmó un contrato de consultorí­a para comenzar a trabajar tan pronto como concluyera su trabajo en las Naciones Unidas.

Pese a que la Oficina de í‰tica de la ONU consideró que el tratamiento dado a Wasserstrom «parecí­a ser excesivo», indicó que no habí­a hallado pruebas que demostraran que las acciones en su contra fueron tomadas como represalia.