Es cierto que el mercadeo, la publicidad, los medios de comunicación, etcétera, producen excelentes resultados y le dan un giro positivo a los negocios y a la industria en general. Sin embargo, es increíble la reacción del consumidor guatemalteco ante los productos de óptima calidad, aunque éstos, en el inicio, destaquen más por su excelente calidad que por sus altos niveles publicitarios.
Los guatemaltecos y, mayormente las amas de casa, en la actualidad están preocupadas por la salud integral de su familia, razón que les hace preocuparse e investigar en el mercado con el fin de consumir en sus hogares productos análogos a la buena salud, más que dejarse llevar por altos niveles de publicidad de productos que no llenan a cabalidad los requerimientos nutricionales en la diaria mesa familiar.
El 16 de enero de 2010, esta columna publicó el artículo “BroHders”, sobre la idea que nació a raíz de un proyecto universitario que inició en 2006. Es impresionante cómo dos hermanos emprendedores, casi de la nada formaron una pequeña empresa para fabricar un pan de óptima calidad con el fin de vender a su familia, amigos y consumo personal. Ellos, como deportistas, necesitaban consumir pan con características que les diera satisfacción en sus aspectos nutritivos, producto que no encontraban en el mercado guatemalteco en general.
En el inicio vendían su excelente pan de rodaja de casa en casa, pero los consumidores, especialmente las amas de casa dijeron que ahora es muy peligroso abrir la puerta para recibir el pan o cualquier otra entrega a domicilio y que preferirían poder comprarlo en el supermercado. Esta razón obligó a la incipiente marca BroHders a convertir en positivo el problema de la inseguridad y buscar su introducción en puntos de venta seguros o, por lo menos más seguros que vender y entregar de casa en casa.
Como buenos emprendedores iniciaron la aventura de buscar e iniciar su entrada en nuevos mercados, es decir, en minimercados y tiendas de conveniencia. La tarea fue dura y cuesta arriba, sin embargo por su tenacidad y la altísima calidad de su producto tuvo aceptación en lugares de mayor envergadura. De esta manera se posicionaron como marca líder en PriceSmart Guatemala y Supermercados La Torre.
Recuerdo perfectamente los inicios del supermercado La Torre, que inició al pie de la Torre del Reformador, cuando nos asombrábamos al poder entrar a donde estaba toda la mercadería, tomarla y ponerla en una canastita para pagar después en la caja… en la salida. Neto Ruiz, otro gran emprendedor, un gigante que nos inspiraba respeto y miedo a los patojos de la época, fue el iniciador de los supermercados en Guatemala, hasta donde puedo recordar. Pero Neto Ruiz, amigo de mi padre, tenía el corazón más grande que su musculoso cuerpo.
En fin, esta columna dijo en 2010: “El pan tiene las características que es pan natural, artesanal, sin químicos o preservantes. Las ventajas son: Un mejor sabor, una mejor textura, mejor apariencia y sobre todo, una mejor calidad de vida para el consumidor, aunque el precio sea ligeramente más alto que el pan que existe generalmente en el mercado”.
Es agradable que por medio del Diario La Hora se haya vaticinado que: “Puede verse el inicio del florecimiento de la pequeña industria en Guatemala.” El vaticinio no cayó en el vacío porque la marca BroHders ya compite con los grandes del mercado y su calidad se mantiene óptima… como en su inicio.