Exámenes de admisión ¿Barrera o mejora?


Miguel-Saquimux-2012

Actualmente, las distintas facultades de la Universidad de San Carlos de Guatemala -USAC-, realizan las correspondientes pruebas específicas de admisión, mismas que otorgan a los jóvenes –en su mayoría- que aprueban los exámenes requeridos el derecho de pertenecer a esta casa de estudios.

Miguel Saquimux Contreras


Desde que fueron impuestos los exámenes de admisión en la Usac, han existido divergentes puntos de vista y posturas en torno al tema. La comunidad universitaria se ha fragmentado, desencadenando así intensas pugnas entre los individuos que se declaran a favor y en contra de este proceso de selección.
    
    La necesidad de implementar exámenes de admisión en la universidad estatal, nació derivado de lo la intención de ahorrar recursos por parte de las autoridades. Todo lo anterior, mediante la selección de los “mejores” estudiantes, dicho en otras palabras, con la aceptación de los educandos que “mejores aptitudes” posean para las correspondientes exigencias propias de este nivel.

    En el año 2000 se empezó con esta modalidad de selección, la cual fue mal recibida por varios de los movimientos estudiantiles de ese entonces, a los que se unieron otros sectores a lo interno de esta casa de estudios. Lo anterior sólo fue el comienzo, puesto que en estos años -que suman más de diez-, han surgido muchas protestas, mismas que en la mayoría de ocasiones llevan como principal petición, la abolición de los exámenes de admisión, dado que es considerado por los demandantes como un proceso de exclusión para la población en general.

    Independientemente de las posturas adoptadas por los distintos grupos de presión, es poco debatible, afirmar que en la actualidad la universidad estatal no puede seguir con las puertas abiertas a toda la población. Esta postura surge, por la poca capacidad de la Usac de invertir en más edificios, parqueos, catedráticos, recursos educativos, etcétera. Es decir, que al eliminarse las barreras que constituyen los exámenes de admisión, la población estudiantil crecería enormemente, a tal punto que colapsaría la capacidad instalada con la que actualmente se cuenta.

    No dudo que surgirán pensamientos en torno a que existe corrupción en el manejo del presupuesto sancarlista, ocasionando así la imposibilidad de invertir en todo lo relacionado al aumento de la capacidad instalada, o tal vez que las pruebas son poco objetivas, y que estas no cumplen el objetivo de seleccionar a los más aptos para la educación universitaria. Sin embargo, en este espacio deseo que se analice si las pruebas representan una barrera sin sentido para el aspirante, o por el contrario, constituyen una mejora para elevar el nivel académico de los nuevos universitarios.

    Entonces, opino que en los trece años de aplicación de la prueba, no se ha progresado significativamente la calidad de los egresados de esta casa de estudios, pero, lo que si se ha alcanzado es el mejoramiento del perfil de estudiante que llega a las aulas sancarlistas. Lo anterior, no puede generalizarse, pero si es ajustable para ciertas facultades que aplican objetivas pruebas de admisión, mismas que aseguran que el estudiante posea el mínimo de conocimientos y herramientas para triunfar en la carrera.

    En fin, ojalá que este proceso evolucione, a tal punto que en el futuro cercano, la USAC albergue a los mejores estudiantes que deseen ingresar a esta casa de estudios, porque de lo contrario se incurriría en un mal uso de los recursos públicos.