Alfonso Portillo Cabrera, ex presidente de Guatemala, se entregó esta mañana a las autoridades, y por tal razón fue trasladado a la justicia, ya que sobre él pesa una orden de captura que data del 8 de julio de 2005.
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El ex mandatario, que llegó al Gobierno con el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), enfrenta cargos en el país por delito de peculado, sindicado por el caso del desvío de más de 120 millones de quetzales del Ministerio de Defensa durante su administración en el Organismo Ejecutivo.
Según los abogados de Portillo Cabrera, se entregó voluntariamente ayer a las autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) de México; esta institución permitió el traslado del ex mandatario a Guatemala, a donde arribó hoy en horas de la mañana.
Sin embargo, según el fiscal general de la Nación, José Amílcar Velásquez Zárate, su traslado a Guatemala se debió al proceso de extradición que se tenía solicitado, y el cual fue concedido por el Estado de México.
El avión en el que viajaba Portillo llegó al país aproximadamente a las nueve y media de la mañana, confirmando los rumores que desde las primeras horas de la mañana recorrían los pasillos de la Torre de Tribunales del Organismo Judicial.
Tensión
Según confirmó Julio Jerónimo Xitumul, juez contralor de la causa, los abogados de Portillo le dieron «aviso» respecto a la presentación voluntaria de Portillo Cabrera en esa judicatura.
Por orden inmediata del juzgador, se habilitó una sala de audiencias en el nivel 15 de la Torre de tribunales; un fuerte contingente de efectivos de la Policía Nacional Civil (PNC) se presentó a las afueras del Organismo Judicial desde las nueve horas, lo cual anunció la entrega.
Al filo del mediodía, Portillo se encontraba en el Salón de Protocolos de la Fuerza Aérea Guatemalteca, donde se coordinaban los últimos detalles de su traslado hacia el juzgado en el que sería escuchado.
La tensión fue inminente, ya que el vehículo color gris que transportó al ex mandatario de la Fuerza Aérea fue custodiado por cuatro patrullas de la PNC, y automotores del Ejército de Guatemala, con elementos castrenses equipados con armas de largo alcance.
Cientos de personas salieron de sus viviendas y trabajos para ver el paso de la caravana que custodiaba el vehículo en el que Portillo se transportó hacia la audiencia de primera declaración. El ex presidente por el FRG fue trasladado en un avión de la Procuraduría General de la República (PGR) de México.
Un fuerte contingente de seguridad fue montado para que Portillo pudiera llegar a Tribunales. Primero, en las calles y avenidas de la ciudad capital, para poder trasladarlo. Varios vehículos participaron en la caravana para conducirlo.
A su llegada a Tribunales, otro fuerte operativo de seguridad se había instalado, para permitir el paso. Sin embargo, entre la algarabía de sus simpatizantes y el interés de los medios de comunicación para cubrir la noticia, se formó un tumulto humano, y el ex presidente no pudo transitar con facilidad.
Pese a que las medidas de seguridad no permitían el acercamiento de los medios, Portillo dio algunas declaraciones, minutos antes de iniciarse la primera audiencia. «Cuatro años y medio de persecución política de parte del gobierno anterior sin ningún fundamento», dijo a los reporteros.
Portillo agregó que probaría que el gobierno de í“scar Berger se había endeudado por más de 20 mil millones de quetzales. «Me entrego porque creo que este gobierno no ejerce presión en el poder judicial», finalizó el ex presidente.
Intenciones
Fuentes allegadas al ex mandatario eferregista, aseguraron que las intenciones de Portillo para entregarse voluntariamente a la PGR de México, es regresar a la política nacional.
Según fuentes allegadas a Portillo Cabrera, él se entregó voluntariamente para poder limpiar las persecuciones que pesan en su contra. Una vez haya limpiado su historial, se inclinaría a participar en política partidista y poder optar a cargos de elección popular.
Según estas fuentes, Portillo se habría reunido recientemente con Mario Estrada, ex candidato a la presidencia por el partido Unidad del Cambio Nacionalista (UCN), donde haría su reaparición en la vida política nacional y donde buscaría una diputación.
Proceso
El Ministerio Público (MP) inició la persecución contra Portillo desde 2005; fue el 8 de julio de ese año que la instancia investigadora solicitó a las autoridades de justicia del país la captura contra el ex mandatario por los delitos de peculado y abuso de autoridad.
Luego que la defensa del ex presidente presentara una apelación que buscaba revocar la orden de captura girada en contra de Portillo, la Sala Tercera de Apelaciones confirmó en junio de 2006 dicha orden de aprehensión contra el ex mandatario, dicho fallo confirmó que el juez Xitumul sí tenía competencia para conocer el expediente instruido por el multimillonario desfalco de los fondos del Estado.
El anterior fallo generó que el MP formalizara a la PGR de México la petición de extradición del ex presidente, sin embargo, en mayo de este año, la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) falló a favor del ex presidente.
La resolución de la CCJ indicaba que el Estado guatemalteco había violado el derecho comunitario luego que al ex mandatario se le negara su derecho a antejuicio, al ser miembro del Parlamento Centroamericano.
Según la justicia nacional, las acciones del ex mandatario tienen características de delito tanto por la firma del acuerdo 16-2001, en el cual autorizó transferir Q 120 millones al Ejército de Guatemala, de donde fueron emitidos dos cheques que fueron cobrados en efectivo en el Banco de Guatemala.
Según el expediente del MP, entre las acciones ejecutadas por Portillo se encuentra la entrega de Q 30 millones de ese dinero a José Armando Llort Quiteño, quien durante la administración del FRG fungía como presidente del Crédito Hipotecario Nacional (CHN).
El MP sostiene que esos fondos fueron entregados a Llort Quiteño, contra quien las autoridades guatemaltecas solicitaron la extradición; en la bóveda central del CHN, el 6, 9 y 30 de marzo del 2001 según la declaración de varios testigos.
Medida sustitutiva
Al filo de las tres y media de la tarde, el juez Julio Jerónimo Xitumul otorgó una medida sustitutiva a Alfonso Portillo, ya que consideró que no existe peligro de fuga y que, además, la entrega a las autoridades mexicanas fue voluntaria.
Asimismo, indicó que la prisión preventiva es la excepción, por lo que se concede la medida sustitutiva. A cambio de ir a la cárcel preventiva, Portillo Cabrera deberá pagar una sanción económica de un millón de quetzales, y firmar el libro del juzgado en los primeros cinco días de cada mes, así como la prohibición de salir del país.