Ex esposa enfurecida


La escena del crimen es inspeccionada por los oficiales de seguridad y los rescatistas.

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<p>La ex esposa del kuwaití­ cuya boda acabó en tragedia en la noche del sábado por un incendio que dejó 43 muertos confesó, según la prensa de este lunes, haber provocado el siniestro para vengarse de su ex marido.</p>
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El diario Al Qabas indica que la ex esposa de 23 años confesó a la policí­a haber prendido fuego con gasolina a la carpa para invitados donde se encontraban las mujeres y los niños, para vengarse de los «malos tratos» de su ex marido.

Un portavoz del ministerio del Interior, sin mencionar a la ex mujer, se limitó a indicar el lunes en la televisión estatal que «el autor del incendio ha sido identificado y ha confesado haber actuado por motivos personales».

Una empleada doméstica de origen asiático de la ex esposa la vio cuando echaba gasolina en la carpa y prenderle fuego y advirtió a la policí­a, añade el diario, citando a fuentes de seguridad no identificadas.

Por otra parte, el jefe de los bomberos, el general Jasem Mansuri, indicó que el último balance del siniestro alcanzó los 43 muertos tras el deceso de dos mujeres que sufrieron quemaduras graves.

El balance anterior, del domingo, era de 41 muertos, todos niños y mujeres que fallecieron quemados o pisoteados por la estampida provocada por el incendio de la carpa instalada para la fiesta de casamiento en Jahra (50 km al noroeste de la capital).

Otras 90 personas resultaron heridas en el incendio que devoró en unos minutos la carpa, provocando una tragedia cuyo balance de ví­ctimas no tiene precedentes en la historia del emirato petrolero del Golfo.

Jahra tiene una población de aproximadamente 500 mil personas, mayoritariamente miembros de las tribus conservadoras.

El año pasado, dos mujeres kuwaití­es murieron en la misma ciudad, en un incendio que se declaró en una sección para mujeres de una sala de bodas.

Según la tradición, las mujeres y los hombres no se mezclan durante las bodas y otras celebraciones.

La novia salió con vida del incendio, pero su madre y su hermana murieron. Cuando se declaró el siniestro, la novia se encontraba en la peluquerí­a donde terminaba su maquillaje, según la prensa.

El general Mansuri indicó el domingo que numerosos cadáveres estaban carbonizados y que su identificación serí­a difí­cil.

Dieciséis muertos fueron inhumados el domingo y los equipos de identidad judicial seguí­an el lunes identificando a los cuerpos del resto de las ví­ctimas. Entre los muertos hay siete niños, según el último balance.

Entre los heridos, cinco están en estado crí­tico, con quemaduras graves. Especialistas de Alemania y Gran Bretaña debí­an llegar a Kuwait el lunes, según informaron fuentes médicas.

El gobierno de este Estado rico en petróleo ha formado una comisión de alto nivel para investigar el drama mientras que varios diputados, como el opositor Daifala Buramia, estimaron que se habí­a tardado demasiado tiempo en rescatar a las ví­ctimas.

El emir de Kuwait, el jeque Sabah al-Ahmad al-Sabah, presentó sus condolencias a las familias y varios diputados han pedido al gobierno que se decrete una jornada de duelo nacional.