Las comisarías de la Policía Nacional Civil (PNC) que enfrentan mayor incidencia criminal son la 12, 11, 15 y 16; la actividad y evolución de los actos ilícitos que cometen grupos delictivos en diferentes zonas y municipios de Guatemala alertan a los cuerpos policiales que cubren esos sectores.
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Aunque estas comisarías se caracterizan por tratar de evitar asesinatos y robos a automovilistas, peatones, bancos, comercios y buses, cada una enfrenta un nuevo problema que empieza a preocupar, porque las estrategias delictivas están cada vez más vinculadas al crimen organizado.
De acuerdo con investigaciones realizadas por la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC), la proliferación de armas de fuego, el sicariato, la distribución de drogas al menudeo, las violaciones sexuales, extorsiones y la violencia intrafamiliar son algunos problemas trascendentales que aquejan a distintas zonas y municipios.
En el caso de la Comisaría 12, que cubre las zonas 18, 6, 17, 24, 25, así como Llano Largo, San José del Golfo, Chinautla, San Pedro Ayampuc y Palencia, varias de las ilegalidades que se cometen se deben a que grupos de sicarios vinculados al crimen organizado distribuyen armas de fuego ilegalmente a niños y jóvenes para asesinar a personas que residen dentro y fuera de esos sectores.
Según las pesquisas, en las colonias San Julián, Santa Faz, Santa Luisa y Barrio San Antonio, en la zona 6, así como en La Alameda, San Rafael I y II, y las colonias Paraíso, operan esos grupos, que tienen bajo su dominio el resto de las localidades en mención.
El jefe de la Comisaría 12, Jesús Esquivel, señala que la circulación anómala de armas provoca la muerte de dos personas diarias en las zonas que cubren, sin embargo, destaca que cada semana se diseña un plan de seguridad diferente que busca principalmente la despistolización.
«Casi todas las semanas incautamos de 5 a 7 armas de fuego, que sabemos son utilizadas para matar a diferentes personas, pero en especial a los pilotos de buses, por esos evaluamos cada semana y trabajamos en los puntos estratégicos donde sabemos que operan los delincuentes», indica.
Por otro lado, a la Comisaría 15, que resguarda Boca del Monte, Villa Canales, Amatitlán, San Miguel Petapa y Villa Hermosa, también le preocupan las muertes violentas, pero aunado a esto, las violaciones sexuales que cometen grupos delictivos contra niñas, adolescentes y mujeres.
Fuentes policiales revelan que Villa Canales se ha convertido en uno de los sectores más peligrosos para el género femenino, debido a que los «criminales demuestran conductas aún más violentas».
El jefe de Operaciones de la PNC, Andrés Pérez, dice que tras conocer estos hechos, se ha desplegado a un grupo de agentes policiales para resguardar a las potenciales víctimas; además, mantienen vigilancia en los lugares aislados o donde se conoce que se han perpetrado estos actos ilícitos, pues así han logrado contrarrestar el problema que supuestamente ya rara vez se origina.
En cambio, en la Comisaría 11, que vigila las zonas 1, 2, 4, 8 y 9, las actividades ilícitas son distintas pero tan preocupantes como el resto, pues aquí la distribución de drogas al menudeo perfila en un negocio fortalecido.
Los escenarios del comercio ilícito de estupefacientes son la zona 1 y 2, donde se sabe que se esconden delincuentes de distintas nacionalidades centroamericanas, que además de cometer estas ilegalidades roban y matan constantemente, en conflictos relacionados con el narcotráfico.
Según se indica, supuestos hoteles son utilizados para la distribución de drogas; son guaridas de sicarios y ladrones, que tras cometer actos fuera de la ley se esconden en esos lugares.
«Cuando matan a alguien, extorsionan un bus o le arrebatan las pertenencias a alguien, se esconden en esos hoteles que están desde la 14 a la 17 calle de la zona 1, pero también en los que están en el Cerrito del Carmen», afirma un investigador policial.
Mixco es otro de los sectores más conflictivos, donde la extorsión y los delitos contra la vida representan una amenaza para los residentes; este municipio está al resguardo de la Comisaría 16, que también cubre Tierra Nueva, zona 19, San Juan Sacatepéquez, San Pedro Sacatepéquez y San Raymundo.
El alcalde de Mixco, Amílcar Rivera, admite que aunque la incidencia criminal se redujo en un 38 por ciento, en las zonas 1 y 10 de ese municipio, está consciente que el flagelo debe ser contrarrestado en el resto de zonas de este lugar.
FORTALECIMIENTO A COMISARíAS
Según las fuentes policiales que cubren estos sectores, para combatir la incidencia criminal deben ser provistos con las herramientas necesarias, como una preparación adecuada, dignificación a su profesión, entre otras.
Los entrevistados señalan que les gustaría evitar que los delincuentes «les jueguen la vuelta», pues admiten que estos se movilizan más rápido, no sólo por sus estrategias, sino porque hasta los malhechores tienen vehículos abastecidos de combustible, cuando ellos aún no solucionan el problema.
Además destacan que con dificultad cubren sus turnos de trabajo, pues en estas comisarías, a pesar de contar con más trabajo, tienen pocos efectivos policiales y derivado de ello, deben trabajar largas jornadas que se convierten en «agotantes».