El presidente Evo Morales viajó a la 31ª Cumbre del Mercosur que se realiza hoy y mañana en Río de Janeiro (Brasil) para ratificar su deseo de adherirse a este acuerdo subregional y exigir a su colega Luiz Inácio Lula da Silva mejorar el precio del gas que importa de Bolivia.
Morales viajó a primera hora de hoy, acompañado por el canciller David Choquehuanca, a la cita que congregará a sus colegas del Mercado Común del Sur con la intención de ratificar el principio de incorporación, aunque dejando en claro que desea mejorar las condiciones de ingreso, para no afectar sus exportaciones a otros mercados subregionales.
El presidente, antes de emprender su misión, indicó que «hasta ahora lo que he descubierto, ya sea en la CAN o en el Mercosur, son instrumentos económicos sólo para los empresarios, para gente pudiente y no para gente pobre (…) si Bolivia va a entrar al Mercosur, es para hacer profundas reformas».
El canciller Choquehuanca aseguró, por su lado, que el gobierno boliviano viaja a la Cumbre con el criterio de que «no vamos a entrar con los ojos cerrados al Mercosur. Esto va a demorar un año o más, se necesitan modificar varias decisiones en el Mercosur como en la Comunidad Andina de Naciones (CAN)».
El presidente boliviano también manifestó que durante su viaje volverá a plantear a su colega brasileño Lula mejorar el precio de gas que importa, porque -argumentó- «estamos subvencionando el precio del gas, esperamos comprensión y solidaridad del presidente Lula».
En base a un convenio de compra y venta por 20 años, vigente desde 1999, Bolivia exporta una media de 26 millones de metros cúbicos (MMCD) de gas diarios a Brasil, a un precio de 4,3 dólares el millón de BTU (Unidad Térmica Británica), y ahora espera equiparar el precio al que paga Argentina: 5 dólares por millón de BTU.
En la reunión del Mercosur estarán los presidentes Néstor Kirchner (Argentina), el anfitrión, Luiz Inacio Lula da Silva, Nicanor Duarte (Paraguay), Tabaré Vázquez (Uruguay) y Hugo Chávez (Venezuela).
También está confirmada la presencia de la chilena Michelle Bachelet, del colombiano Alvaro Uribe y del surinamés Ronald Venetiaan.
Petrobrás invertiría en PDVS
Los principales ejecutivos de las estatales petroleras de Brasil y Venezuela, Petrobras y PDVSA, se reunieron hoy para analizar proyectos conjuntos de explotación de gas y petróleo, así como de la construcción de un gasoducto y una refinería, informó la empresa brasileña.
«Petrobras está estudiando las cuestiones relativas a las inversiones que se deberán realizar en proyectos de producción de gas en aguas territoriales venezolanas y de petróleo en cinco campos maduros en tierra, hoy operados por PDVSA», dijo el comunicado.
«Además de ello, se está investigando acerca del campo Carabobo-1, ubicado en la zona de la Faja del Orinoco, situada a la orilla del río que lleva el mismo nombre», preciso el informe de Petrobras.
La reunión que se llevó a cabo en la sede de la empresa brasileña en Río de Janeiro contó con la participación de los presidentes José Sergio Gabrielli de Azevedo, de Petrobras, y Rafael Ramírez, de PDVSA, además de directores de las dos empresas.
Gabrielli dijo la semana pasada que la nacionalización anunciada por el presidente Hugo Chávez, «no afecta en nada los futuros planes de inversión de Petrobras en Venezuela ni tampoco las negociaciones» con la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), para invertir en una refinería en Brasil.
Según el comunicado, los proyectos del gasoducto que conectará Brasil y Venezuela también se analizaron, así como la participación de PDVSA en la refinería Abreu e Lima, cuyo proyecto ya se encuentra en la fase de ingeniería básica en el Cenpes (Centro de Investigación de Petrobras) y se construirá cerca del puerto de Suape en el estado brasileño de Pernambuco.
Los proyectos en análisis forman parte, según Petrobras, de un conjunto de acuerdos que ambas empresas han firmado desde 2005, los cuales todavía se están estudiando, de conformidad con el plan establecido y con el fin de encontrar soluciones que permitan la concreción de los negocios.
En una reunión realizada entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Chávez, en Brasilia, el mes pasado, las estatales petroleras de los dos países prorrogaron por un año el memorando para la explotación conjunta de petróleo en la zona del río Orinoco (en Venezuela).
El dirigente de la estatal brasileña observó que todas las actividades de Petrobras en Venezuela están previstas en las reglas para empresas mixtas aprobada el año pasado.
Otro gran proyecto brasileño-venezolano, el denominado Gasoducto del Sur, es una iniciativa que debe llevar el combustible venezolano hasta el Río de la Plata (que separa a Argentina y Uruguay), con una extensión de ocho mil km, y un costo estimado superior a los 20 mil millones de dólares.