El prófugo Julio César Godoy fue electo diputado federal por la izquierda en las legislativas del 5 de julio y es hermano de Leonel Godoy, gobernador de Michoacán (oeste), escenario, desde el sábado, de una ola de ataques del cártel «La Familia» contra la policía federal, donde murieron al menos 16 agentes.
Un supuesto líder de «La Familia» pidió este miércoles un «pacto nacional» al presidente mexicano Felipe Calderón durante una entrevista hecha por CB Televisión de Michoacana solicitada por el mismo.
«Queremos llegar a un consenso, queremos llegar a un pacto nacional, no sé de qué manera pero tenemos que lograrlo», dijo un hombre que se identificó como Servando Gómez Martínez, alias El Tuta, considerado por el gobierno el número tres en la organización criminal.
La infiltración de los cárteles «seguramente existía en las anteriores campañas electorales pero no se había hecho público ni hubo investigaciones judiciales. Es la primera vez que se actúa de esta manera», dijo Raúl Benítez Manaut, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), especializado en seguridad nacional y fuerzas armadas.
La presunta vinculación del hermano de un gobernador con el narcotráfico es «muy grave», dijo el profesor tras conocer que la secretaría de Seguridad Pública federal (SSP) lanzó una orden de aprehensión contra el diputado electo.
La SSP precisó que Godoy está requerido por ser el «encargado de las redes de protección institucional para las operaciones» del tráfico de drogas en varias regiones de Michoacán.
«Leonel Godoy no está para proteger a nadie, ni a familiares, ni a nadie. Y si un familiar mío cometió un delito (…) debe dársele la oportunidad de defenderse», afirmó este miércoles a la prensa el gobernador.
En la estructura del cártel de «La Familia» figura además Saúl Solís, un candidato a diputado por el minoritario Partido Verde, quien fue derrotado en los comicios en Michoacán.
«De que hay más casos (de candidatos captados por el narcotráfico), hay más casos. Pero no sé hasta qué nivel el gobierno tenga pruebas contundentes para poder actuar», dijo Benítez Manau.
La amenaza parece especialmente grave en Michoacán, donde en plena campaña fueron detenidos una decena de alcaldes de los principales partidos políticos acusados de cooperar con «La Familia».
Desde que la policía federal capturó el viernes a uno de sus líderes, el cártel desencadenó «el peor ataque contra las fuerzas de seguridad mexicanas», según Benítez Manaut. Al menos 16 uniformados murieron por agresiones armadas desde ese momento.
«La Familia» está amedrentando al gobierno para decirles: «nos diste un golpe muy duro y te voy a dar con todo lo que tengo». Vamos a ver lo que dura esto», explicó el experto.
El cártel de «La Familia» se caracteriza porque, además de traficar droga, ha organizado redes sociales y de extorsión para sustituir al Estado en uno de los distritos más pobres de México.
«La Familia», creada a partir de una escisión en Michoacán del poderoso cártel del Golfo, se dio a conocer en 2006 al decapitar al menos a cinco personas y arrojar sus cabezas en la pista de baile de una discoteca.
El presidente Felipe Calderón desplegó más de 36.000 militares para enfrentar a los cárteles que operan en el país.
El secretario de Gobernación de México, Fernando Gómez Mont, rechazó la noche del miércoles la propuesta que hizo públicamente uno de los líderes del cártel de «La Familia» para crear «un pacto nacional».
«El gobierno federal no dialoga, no pacta ni negociará jamás con organización delictiva alguna», enfatizó Gómez Mont, horas después de que se difundió la entrevista de un hombre que se identificó como Servando Gómez Martínez, alias «El Tuta», con la televisora CB Televisión de Michoacán (oeste).
«No cederemos jamás al chantaje», dijo Gómez Mont en conferencia de prensa.
Gómez Martínez solicitó la mañana de este miércoles salir al aire en la televisora michoacana en la que propuso al presidente Felipe Calderón «un pacto nacional», luego de expresar su respeto a las fuerzas armadas y reivindicar su guerra contra la policía federal.
«Queremos llegar a un consenso, queremos llegar a un pacto nacional, no sé de qué manera pero tenemos que lograrlo», declaró Gómez Martínez, tras advertir que «esto (la violencia) no va a parar» al margen de quien lidere «La Familia».
Gómez Martínez, según las autoridades federales, es el nuevo líder operativo y número tres de «La Familia».
«Queremos que el señor presidente de la República (Mexicana), el señor Felipe Calderón, sepa que no somos sus enemigos. Nosotros lo estimamos», añadió en la entrevista retomada por los portales de los diarios El Universal, Reforma y Milenio.
«Nuestro pleito única y exclusivamente es con la Policía Federal Preventiva (PFP) y la SIEDO (Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada, adscrita a la fiscalía federal)», dijo Gómez Martínez, por quien el gobierno federal ofrece una recompensa de 30 millones de pesos (unos 2,2 millones de dólares).
Gómez Martínez aseguró que «Genaro García Luna está coludido con Los Zetas y (con el cartel de) Los Beltrán Leyva».
El capo denunció en la entrevista detenciones «de personas inocentes» que no participan en el cartel, como sus amigos y familiares.
El gobierno de Felipe Calderón, originario de Michoacán, atribuye la mayoría de los 7.700 asesinatos cometidos desde 2008 a las luchas entre los carteles de droga por las principales plazas del país.