Evalúan función castrense en seguridad


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El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, se reunió con comandantes, directores y jefes de servicio del Ejército de Guatemala, quienes realizaron una evaluación del rendimiento alcanzado durante los siete meses de gobierno que se cumplieron recientemente.

POR LUIS ARÉVALO
larevalo@lahora.com.gt

Pérez Molina, también Comandante General del Ejército, posterior a la cita, dijo que hizo revisión de los operativos realizados y, según indicó, los dispositivos implementados ayudaron “a darle tranquilidad y seguridad a los guatemaltecos”, especialmente en las carreteras del país y a lo cual también habrían contribuido operativos conjuntos con las fuerzas de seguridad civiles.

Por aparte, en una revisión con el ministro de la Defensa, Ulises Anzueto y con el Estado Mayor del Ejército, se determinó que se realizará readecuación del despliegue de las fuerzas armadas en el interior del país, para alcanzar mayor efectividad en cuanto a brindar seguridad a la población.

El jefe del Ejecutivo informó que solicitó la colaboración del Ejército para continuar con los operativos.

DESPLAZA CÁRTELES

Según el mandatario, el rol del Ejército en este periodo, obligó a cárteles del narcotráfico a trasladarse a territorio de Honduras, donde también se desarrollan operaciones conjuntas similares a “Operación Martillo”, que se lleva a cabo en conjunto con el ejército de Estados Unidos en el territorio nacional.

Los narcotraficantes también se habrían trasladado a la costa del Pacífico guatemalteco. Sin embargo, las operaciones continúan y fruto de ello serían las recientes incautaciones hechas en Puerto Quetzal.

Desde el inicio de año se sabía que los narcos empezaban a trasladarse a la costa sur y por eso habrían realizado nuevas operaciones en ese lugar, agregó Pérez Molina.

Las rutas del narcotráfico del norte del país estarían controladas por el Estado, pero sobre las de la costa sur se estaría tomando control.

Las pastas de cocaína incautadas la semana pasada en Puerto Quetzal, habrían estado destinadas para laboratorios pequeños en San Marcos y Huehuetenango.